sábado, 20 de diciembre de 2014

Arqueomagnetismo para datar la tierra (Zamora)

IRENE GÓMEZ

Hornos y hogares del yacimiento de El Castillón de Santa Eulalia de Tábara, perteneciente a la Edad del Hierro, han servido de valiosas estructuras para llevar a cabo un trabajo de investigación que tiene por objeto conocer el campo magnético de la tierra en el pasado. Mediante la técnica del arqueomagnetismo los geofísicos pueden reconstruir la evolución del campo magnético en un lugar y en una época en los que aún se tienen lagunas, como la península Ibérica entre los siglos V y X. Y la investigación en El Castillón ha aportado luz a ese periodo gracias a la información almacenada en las estructuras a través de partículas ferromagnéticas.
Investigadores del Instituto de Geociencias -centro mixto del CSIC y la Universidad Complutense de Madrid- están realizando un estudio arqueomagnético mediante la toma de muestras de estructuras calentadas que alumbrarán importante información entre los siglos VI y VII, especialmente escasa en la Península Ibérica. El arqueomagnetismo analiza materiales arqueológicos con el objetivo de extraer la "memoria magnética" almacenada en los mismos y conocer así la evolución del campo magnético terrestre en el pasado.
En septiembre del año pasado se tomaron las primeras muestras en el yacimiento arqueológico zamorano gracias a la colaboración del equipo de arqueólogos que desde el año 2007 viene realizando labores de excavación a través del Proyecto de Investigación y Difusión sobre el Patrimonio Arqueológico Protohistorico de la Provincia de Zamora, dirigido por José Carlos Sastre. "Ellos nos indicaron las zonas que podíamos muestrear, especialmente los diversos hornos existentes y parte del suelo de barro" explica Alberto Molina Cardín, miembro del Grupo de Paleomagnetismo de la UCM.
El trabajo de campo ha consistido en la selección de los yacimientos y recogida de muestras, concretamente de cuatro hogares, dos ladrillos y una teja, que una vez referenciadas han sido tratadas en el laboratorio de Paleomagnetismo del Departamento de Física de la Tierra de la Universidad Complutense de Madrid. Cada muestra se submuestrea y es cortada en especímenes cúbicos de 2 centímetros de lado que miden con un magnetómetro.
El tratamiento de las muestras recogidas en El Castillón, a orillas del río Esla ha permitido obtener valores del campo geomagnético en los siglos VI y VII, obteniendo datos de un periodo en el que prácticamente no existían.
El enclave parecía ideal toda vez que los materiales más adecuados para estas investigaciones son lugares que han sufrido un calentamiento extremo, como hornos, termas y hogares, que pueden ser una importante fuente de información para datar con precisión un yacimiento y completar conocimientos al tratarse de estructuras que no se han movido del lugar donde son encontrados.
Los trabajos arqueomagnéticos en el yacimiento de El Castillón fueron expuestas en las IV Jornadas de Jóvenes Investigadores del Valle del Duero celebradas en Segovia, donde se han dado a conocer los últimos trabajos arqueológicos en España y Portugal.
El estudio arqueomagnético en El Castillón tiene continuidad con el análisis de nuevas estructuras, como la reciente incorporación de un horno. A diferencia de países como Francia, donde en los años 30 ya se investigaban yacimientos arqueológicos de forma sistemática, en la Península Ibérica no fue hasta 1998, cuando el equipo de Paleomagnetismo de la Universidad Complutense de Madrid -dirigido en la actualidad por María Luisa Osete, catedrática de Física de la Tierra-, comenzó a desarrollar esta nueva línea de investigación en el campo arqueomagnético.
La colaboración desde el año pasado con Zamora Protohistórica ha permitido profundizar en los conocimientos en torno al Castillón, donde las sucesivas campañas de excavaciones han alumbrado importantes hallazgos e información sobre este poblado de la Antigüedad tardía.
Alrededor de 150 arqueólogos han trabajado en las sucesivas campañas de excavaciones en Santa Eulalia de Tábara. Un proyecto que ha sido posible gracias al empeño de un grupo de jóvenes arqueólogos con el apoyo de entidades públicas y privadas, así como aportaciones particulares.

Fuente: La Opinión de Zamora:
http://www.laopiniondezamora.es/comarcas/2014/12/13/arqueomagnetismo-datar-tierra/809200.html