lunes, 17 de noviembre de 2014

El proyecto de Rioscuro se cambió para multiplicar el gasto en la obra del museo (León)

«No se hizo como estaba previsto. El proyecto se modificó». Rubén Rubio fue el director de la excavación de los castros de Rioscuro, el responsable de los trabajos de investigación a partir de los cuales tendría que haberse ‘construido’ ese gran centro de interpretación del mundo prerromano en Laciana. El uso del condicional no es baladí, porque todo lo que estaba proyectado en un primer momento se desbarató.
Al menos así lo asegura el arqueólogo, que precisa que el plan se recortó hasta dar la vuelta a la finalidad de la subvención del plan Miner. Y es que en un primer momento, estaba previsto que fuera la investigación la que se llevara la parte del león. Era un 70-30, 70% para las catas arqueológicas y el 30% restante para levantar un edificio en el que se contaran los descubrimientos. «Al principio, la partida ascendía a tres millones de euros. Ese era el dinero del proyecto inicial», destaca Rubio, que añade que, años después, se redujo a un millón. Esta reducción, unida a la obligación de cumplir con los plazos marcados (2013) para no perder la consignación presupuestaria, llevó al Ayuntamiento a tomar el camino del medio. «Fue el concejal de Cultura quien me dijo que el proyecto cambiaba, que nos teníamos que ajustar a menos de 300.000 euros y que todo debería hacerse de manera simultánea», explica el director de la excavación.
Es decir, que en lugar de dos millones, al final la investigación se quedó en 300.000 euros, lo que conllevó un desajuste en los resultados. El recorte no sólo fue temporal —hubo que realizar en pocos meses lo que estaba previsto para varios años— sino que la extensión de la superficie que se excavó también se limitó de manera importante, lo que mermó de manera notable los hallazgos.
Además, y lo que resulta aún más grotesco, se obligó al equipo de historiadores a desarrollar el guión museístico de manera paralela a la ‘explotación’ arqueológica, sin tiempo para reflexionar sobre los hallazgos, a salto de mata, casi sin saber cuáles serían las conclusiones de las catas. «No se trata tanto de una cuestión de excavar más o menos cuanto de asegurar que el discurso museístico tenga vinculación con lo hallado», explica Rubén Rubio que, sin embargo, considera que se realizó un trabajo digno para el poco tiempo con el que se contó. «La sensación que me queda después de todo es que podría haber quedado mejor», sostiene el arqueólogo que considera que el Ayuntamiento debería haber optado por utilizar ese dinero en la excavación arqueológica y buscar nuevos fondos para el centro de interpretación. «Le expusimos nuestras dudas al concejal de Cultura de Villablino, Celestino Colín, pero le dio igual», lamenta el director de la excavación, que añade que también fue del edil la idea de utilizar la escula para acoger el museo. Rubén Rubio lamenta además que se instalaran los miradores que hoy lucen arrancados y deslucen el paisaje. «Los miradores sobraban. Intervenir sobre un paisaje natural como el de Laciana no era necesario y no estaba en el proyecto», critica.
Y es que a veces a las buenas intenciones —en el mejor de los casos— las carga el diablo y el que estaba llamado a ser uno de los grandes proyectos de reactivación de las cuencas mineras de Laciana se ha quedado en una broma grotesca. Inaugurado en noviembre del año pasado por el director general de Patrimonio de la Junta y la alcaldesa de Villablino, el aula de interpretación de los castros de Rioscuro está cerrada y sin visos de abrirse. Además, los restos que descubrieron los trabajos arqueologicos en los yacimientos de La Muela y La Zamora estan literalmente engullidos por la maleza, los elementos de la señalética han sido arrancados y el material digital qe se había adquirido ara el centro de interpretación fue robado días después de su inauguracion. Además, la Junta adjudicó el proyecto a una empresa que entró en suspensión de pagos antes de entregar la obra, con lo que los trabajos tuvieron que ser licitados y adjudicados de nuevo. La nueva adjudicataria terminó la obra pero durante la tramitación de los boletines necesarios para abrir el centro, Industria exigió a la Junta el visado del proyecto por el Colegio de arquitectos de León que la administración autonómica no pidió. Todo muy edificante.

Fuente: Diario de León:
http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/proyecto-rioscuro-cambio-multiplicar-gasto-obra-museo_936348.html