miércoles, 16 de julio de 2014

Brazaletes de arquero en l'Altet de Palau (Valencia)

Las campañas de excavación del Servicio de Investigación Prehistórica de la Diputación de Valencia en el poblado de la Edad del Bronce 'L'Altet de Palau' de La Font de la Figuera han cumplido este año su décimo aniversario con la apertura de una gran extensión, de unos 60 metros cuadrados, en la zona septentrional junto a la muralla.
La diputada de Cultura de la Diputación de Valencia, María Jesús Puchalt, ha destacado la excelente labor desarrollada por los arqueólogos del SIP y ha felicitado al equipo de l'Altet de Palau, "que durante diez años han contribuido a despejar interrogantes sobre los usos y costumbres de los primeros pobladores valencianos".
"El principal objetivo de este año era realizar una excavación intensiva en extensión para aclarar estructuras tanto de habitación como de muralla", ha destacado María Jesús de Pedro, codirectora de la campaña junto al arqueólogo Pablo García Borja
Según De Pedro, "en las tres semanas de trabajo hemos podido llegado a la base, al perfil original sobre el que se asientan las casas del poblado, porque la sedimentación no es muy potente y hemos delimitado tres grandes departamentos de planta cuadrangular con muros rectilíneos y una zona que corresponde a un espacio exterior o calle".

Brazaletes de arquero y restos de un telar

El abandono progresivo del poblado -en el que habitaron unas 30 ó 40 personas- dificulta el hallazgo de piezas en la actualidad "porque la gente se llevó consigo sus ajuares y enseres", explica la directora de la excavación.
Durante la campaña de 2014, las piezas halladas más destacadas son una pieza de un telar, cilíndrica y con una perforación, dientes de hoz hechos de sílex y placas de piedra pulida, comúnmente conocidas como brazaletes de arquero porque se atribuye su uso a la protección del antebrazo para proteger la muñeca, "aunque noticias recientes también nos hablan de un uso externo, no en el interior del brazo sino en el exterior, para afilar herramientas y utensilios", dice la arqueóloga María Jesús de Pedro.
Las habitaciones delimitadas en esta campaña "están muy limpias, apenas hay restos de cerámica sobre el mismo suelo de las dependencias". En el exterior de las casas se ha encontrado restos de fauna, sobre todo ciervos y ganado ovicaprino doméstico.

Confirmado el yacimiento de la Edad del Bronce

De acuerdo con los hallazgos metálicos de las primeras campañas y con los descubrimientos cerámicos, la cronología del asentamiento se sitúa en momentos avanzados de la Edad del Bronce.
"La datación absoluta efectuada por el método del Carbono 14 sobre una muestra de cereal carbonizado proporcionó la fecha de 3120 +/-40 BP, calibrada entre 1460 y 1310 años antes de nuestra era", especifica De Pedro y apunta: "queda así confirmada la cronología de Bronce Reciente, hacia el final del II milenio a.C, con la que veníamos trabajando desde 2005".

Diez años de trabajo

Los trabajos de excavación en el Altet de Palau se iniciaron en 2005 a partir del hallazgo fortuito de una serie de objetos vinculados al trabajo de la metalurgia, lo que permitió situar la cronología del yacimiento en momentos avanzados de la Edad del Bronce.
Los resultados obtenidos desde entonces corroboran la existencia de una compleja estratigrafía, de gran potencia en la parte occidental del asentamiento y menor hacia el este, y el norte donde la sedimentación es menor, con restos constructivos en buen estado de conservación y de dimensiones importantes.

Arqueólogos y expertos europeos en el yacimiento

En los trabajos de campo acometidos a lo largo de los últimos 10 años en L'Altet de Palau han participado estudiantes y licenciados de la Universitat de València y de diversas universidades europeas como Bolonia, Pisa, Budapest y Torum (Polonia). Además, para estudios sobre el territorio "vino gente de la Universidad de Arizona".
"También hemos contado con la colaboración de diferentes especialistas para el estudio de la fauna y la vegetación y de la sedimentología del yacimiento, como es el caso de Carmen Tormo, arqueozoóloga que participó en la recuperación del conocido como el leopardo de Fontanars, y de Ángela Pérez, que prepara su tesis en la Universidad de Granada sobre antropología física y ha valorado los restos humanos dispersos hallados en el poblado", dice De Pedro.
Los expertos en tecnología cerámica Pablo García Borja, codirector de excavación, y Víctor Chaos también han aportado sus análisis en las campañas de L'Altet de Palau.

Fuente: El Mundo:
http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2014/07/12/53c0fb05268e3e9e228b4575.html

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