miércoles, 4 de diciembre de 2013

Romanos de extrarradio en Pallarés (León)


Verónica Viñas | León 04/12/2013
 
¿Cómo era un salón-comedor en la época de los romanos? El Museo de León mostrará a partir del próximo miércoles un triclinium (comedor) y el resto de las estancias de la villa romana de Navatejera. La arqueóloga Noemí Martínez Murciego ha reconstruido a escala —con unas dimensiones de 167 x 220 centímetros— uno de los primeros yacimientos de este tipo que en 1931 fue declarado Monumento Nacional.
La maqueta, cuyo destino final es la propia villa cuando concluyan los trabajos para su reforma y musealización, permite recorrer los espacios interiores y exteriores de una ‘mansión rural’ fechada en el siglo IV —aunque con vestigios previos, desde el siglo II—. Es «la fotografía en tres dimensiones de un instante del pasado, cuyo objetivo es, sobre todo, instructivo», según la autora. La maqueta recrea hasta los más mínimos detalles, incluidos los mosaicos que cubrían las estancias, a través de la reconstrucción rigurosa de los vestigios.
Un trabajo ímprobo, precedido de cientos de fotografías de cada rincón del yacimiento y del examen minucioso de los materiales recuperados en las excavaciones, han permitido a Martínez Murciego reproducir en miniatura una casa de hace diecisiete siglos. La fidelidad histórica no impide ciertas ‘libertades’ artísticas. Como ejemplo: para recrear el posible templo de la villa se han tomado como modelo los cercanos edificios del prerrománico asturiano. La villa romana de Navatejera, un anexo del Museo de León desde 1992, fue descubierta a finales del siglo pasado. La posible existencia de un campamento romano en las proximidades de la villa, descubierto a principios de este año, añade un halo de misterio a un yacimiento que sigue siendo el gran desconocido de León. La historiadora y arqueóloga leonesa Mónica Castro de Lera localizó a través de satélite —tecnología Lidar (Light Detection and Ranging)— un rectángulo de cinco hectáreas donde habría estado asentado un acantonamiento romano inédito hasta la fecha.
Dada la relativa proximidad (unos tres kilómetros) al campamento que daría origen a la ciudad de León, Castro aventuró entonces que el de Villaquilambre pudo utilizarse de forma temporal, mientras se construía aquél. Otra posibilidad es que fuera un campamento auxiliar o ‘de marcha’ o bien que se empleara como campo de entrenamiento para los soldados de la Legio VI o la VII.
En cualquiera de los supuestos se trataría de un gran hallazgo, máxime si, como también baraja Castro de Lera, son los restos del primer ‘bastión’ romano, anterior al recinto que erigieron en la capital leonesa las legiones VI Victrix y VII Gemina.
Sin embargo, este nuevo campamento parece haber pasado desapercibido para las instituciones, donde cualquier descubrimiento —teniendo en cuenta los menguados presupuestos—resulta un verdadero fastidio. Los arqueólogos no descartan que, pese a la proximidad con la villa romana de Navatejera, el campamento sea de una época diferente.
 

No hay comentarios: