viernes, 27 de diciembre de 2013

Egipto, contra las casas de subastas (Egipto)


El gobierno egipcio quiere detener el contrabando de su patrimonio y frustrar el trabajo de los cazatesoros, que llevan tres años pescando en el río revuelto de la inestabilidad política. Para lograrlo, ha lanzado en la última semana una ofensiva contra las todopoderosas casas de subastas de Estados Unidos y Europa, a las que amenaza con litigios legales si no pueden demostrar la procedencia legal de su galería.
La primera en acusar recibo es la casa de subastas estadounidense Sotheby's. El Ministerio de Antigüedades, que vigila por internet los lotes en venta, ha pedido a la empresa que paralice la puja por 23 piezas del Antiguo Egipto. Entre ellas hay estatuillas, bustos, vasijas y fragmentos de inscripciones, y sospechan que fueron extraídas ilegalmente del país. La casa alemana Gorny & Mosch también está en el punto de mira de las autoridades.
En ambos casos, Antigüedades ha encargado al ministerio de Asuntos Exteriores y la Interpol la tarea de verificar si los objetos abandonaron el país ilegalmente. Piden a las dos casas que presenten los documentos que acreditan la propiedad de las piezas y sus certificados de exportación. "Si las casas de subastas no tienen documentos legales ni oficiales de las piezas egipcias, el ministerio adoptará los procedimiento legales pertinentes para iniciar la recuperación de las piezas", advierten en un comunicado. Y no es la primera vez que ganan la partida: en noviembre Israel devolvió a Egipto 90 piezas que tenían como destino una casa de subastas de Jerusalén.
Hace una década, durante la época del mediático Zahi Hawass al frente de Antigüedades, Egipto emprendió una eficaz campaña de recuperación de objetos expoliados. "Recuperé 5.000 objetos", declaró orgulloso Hawass en un reciente entrevista a EL MUNDO. A pesar de las estrecheces financieras y la brusca caída de los ingresos turísticos, sus sucesores han tratado de continuar la labor. "En el último año hemos recuperado unos cien objetos y estamos trabajando en la devolución de otros", detalló hace unos meses a este diario el actual ministro de Antigüedades Mohamed Ibrahim.
Robos en museos
El vértigo de los últimos tres años, primero con la desbandada policial de 2011 y luego con la falta de protección del inabarcable patrimonio egipcio, ha animado el ardor de los cazatesoros. El Museo Egipcio de El Cairo sufrió el primer ataque el 28 de enero de 2011. Desaparecieron 54 piezas, de las que una veintena aún se hallan en paradero desconocido. El ministro de Antigüedades anunció a principios de mes la recuperación de una estatua de más de 2.500 años de antigüedad robada en El Cairo y localizada en Bélgica.
El último desastre sucedió a mediados de agosto con el salvaje ataque que sufrió el museo de Malaui, en el Medio Egipto y a 300 kilómetros al sur de la capital. Una turba asaltó el centro y destrozó unas salas que albergaban preciadas piezas del reinado de Ajenatón -el primer monoteísta y 'fanático' religioso de la Historia- junto a tesoros de conquistadores griegos y califas musulmanes. De las 1089 piezas expuestas en el museo, se han logrado recuperar 800 objetos. La más notable -la estatua de Anjesom, hija de Ajenatón y hermana de Tutankamón- fue encontrada en El Cairo por la policía a principios de diciembre.
En la última semana, además, las autoridades han logrado rescatar varias joyas que habían terminado en Estados Unidos y Francia. En el primer caso, se trata de una colección de piezas descubiertas en excavaciones clandestinas durante el vacío de poder que siguió a la revolución que destronó a Hosni Mubarak en febrero de 2011. Unos meses después, su contrabando fue paralizado en un control aduanero de Nueva York donde las piezas -varios sarcófagos de madera, una colección de barcos de madera y estatuillas de caliza- han permanecido desde entonces. "Ha sido muy difícil demostrar la propiedad de los objetos", ha reconocido el ministro.
Pero si hay un litigio eterno, ése es el del busto de Nefertiti. La pieza está expuesta en el museo Neues de Berlín pero las autoridades egipcias la reclaman desde hace años. "Tenemos pruebas de que abandonó Egipto de manera ilegal y la lucha debe continuar. Que regrese a casa no es el deseo de Zahi Hawass sino el de todos los egipcios. Nunca cejaré en este empeño", prometió Hawass a este diario. El actual ministro optó por la cautela: "El de Nefertiti es un asunto político que depende de una solución política. Claro que la situación interna no está ayudando pero no quiero hablar de eso en estos momentos".
Fuente: El Mundo: http://www.elmundo.es/cultura/2013/12/27/52bc84f622601d07648b45aa.html

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