jueves, 25 de julio de 2013

Hallan la herramienta de piedra más antigua de Europa occidental (Atapuerca, Burgos)

 
CGP/DICYT
 
El Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA) ha presentado hoy los resultados de la campaña de excavaciones 2013, iniciada el pasado lunes 1 de julio bajo la dirección de Juan Luis Arsuaga, José María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell. En la Sima del Elefante (yacimientos de la Trinchera del Ferrocarril) el hallazgo más relevante es una pieza de industria lítica en sílex cretácico del Modo 1 (tecnología muy rudimentaria), en el nivel TE8. El nivel TE8 se localiza por debajo del nivel TE9 (datado en 1’2 millones de años) donde en el año 2007 apareció la mandíbula humana más antigua de Europa. Por ello, los investigadores creen que con este hallazgo se acercan al límite aceptado para la primera ocupación de Europa Occidental que se sitúa en 1’5 millones de años.
 Por otra parte, un equipo de 25 personas ha estado excavando en la parte superior del yacimiento de Gran Dolina, en una superficie de 80 metros cuadrados. En el tramo superior del nivel TD10 se había documentado, al igual que en otros conjuntos de Atapuerca, el consumo preferente de ciervos y caballos por los grupos de homínidos que ocuparon la cavidad. En la unidad TD10.2 recién excavada han puesto al descubierto un registro con unas características sorprendentemente diferentes: se trata de una fase en que la cueva fue ocupada por unos grupos humanos extremadamente especializados en la caza y procesado de bóvidos. Además, ambas unidades presentan también marcadísimas diferencias en cuanto a las herramientas de piedra fabricadas y usadas: mientras TD10.1 presentaba la variedad de rocas utilizadas como materia prima habitual en Atapuerca (sílex, cuarcita, arenisca, cuarzo, etc), en TD10.2 se daba un uso exclusivo del sílex.
 Por debajo de estos campamentos de cazadores de bisontes, después de excavar un tramo en que aparentemente la cavidad fue utilizada sólo de forma esporádica (lo que deducen los investigadores tanto a partir de la escasez de restos como de una mayor presencia de carnívoros) se ha excavado un pequeño nivel, ya en el contacto con el techo de TD10.3 y con una antigüedad de unos 420.000 años, donde se vuelven a observar las estrategias diversificadas (en cuanto a animales procesados y rocas utilizadas para la producción de los instrumentos), características de los yacimientos pleistocenos de Atapuerca, según la información del Equipo de Investigación de Atapuerca y del IPHES recogida por DiCYT.
La excavación de las unidades TD10.3 y TD10.4 en las próximas campañas permitirá entrar de lleno en el mundo Achelense, del que también hay información relevante en el yacimiento de Galería y, por supuesto, en el completo registro paleoantropológico de la Sima de los Huesos. Poniendo en relación la información relativa a este período (el comprendido entre los 500.000 y los 400.000 años) los científicos serán capaces de reconstruir como en ningún otro lugar de Europa tanto los aspectos biológicos como culturales de Homo heidelbergensis.

Nivel TD4
Asimismo, la industria lítica recuperada durante esta campaña en el nivel TD4 de la Gran Dolina, con una antigüedad aproximada de un millón de años, confirma la continuidad del poblamiento humano en Europa desde que este se originó hace aproximadamente 1’5 millones de años hasta la aparición de Homo antecessor, hace unos 850.000. Se contradicen, por tanto, las hipótesis planteadas por algunos investigadores que explicaban el primer poblamiento de Europa a partir de la sucesión de pequeñas oleadas de homínidos sin continuidad en el tiempo y condenadas a la extinción ante su incapacidad de adaptarse a los nuevos espacios.
La campaña de 2013 en el yacimiento de Galería se ha centrado en la excavación del subnivel GSU-3. Este subnivel, datado entre 220.000 y 240.000 años, pertenece a la Unidad GIII. Se han recuperado restos faunísticos y algunas herramientas en sílex y arenisca correspondientes a las últimas ocupaciones de Galería. Estas ocupaciones, que eran esporádicas, estaban enfocadas al aprovechamiento de los animales que caían a través de la trampa natural situada a la derecha del yacimiento; así lo atestiguan las marcas de corte y las evidencias de fracturación que se han identificado en los restos óseos. Los restos recuperados pertenecen principalmente a ciervos y caballos aunque también se han recuperado restos de bisonte. Entre los hallazgos de esta campaña, destaca la recuperación de restos pertenecientes a dos leones en una de las zonas próximas al techo de la cueva. Uno de ellos es un cráneo prácticamente completo de un individuo adulto, probablemente una hembra, y el otro es la mandíbula de un cachorro de unos seis meses.
Cueva Mayor
En la campaña de este año se ha intervenido en tres yacimientos enclavados en el interior de la Cueva Mayor de la Sierra de Atapuerca: Portalón, la Galería de las Estatuas y la Sima de los Huesos. En Portalón se han finalizado los trabajos de excavación de los niveles Calcolíticos iniciados en la campaña del 2012, documentándose un contexto funerario con inhumaciones humanas acompañadas de elementos de ajuar como recipientes cerámicos, industria lítica (puntas de flecha y láminas de sílex) y ósea (punzones y pasadores), animales domésticos (ovicápridos y suidos), objetos de adorno (colgantes y conchas) y abundantes hogueras. Se ha empezado a descubrir el nivel neolítico, que se espera que proporcione mucha información en las próximas campañas sobre los primeros agricultores y ganaderos de la Meseta y de la Península.
Del mismo modo, los trabajos en Sima de los Huesos se han centrado en estudios geológicos y topográficos del yacimiento y de la sala aledaña de Cíclopes. Las excavaciones han tenido como objetivo prioritario preparar las secciones para muestreos de geocronología que se están llevando a cabo. Se ha avanzado mucho en la comprensión de la secuencia estratigráfica y procesos geológicos de formación del yacimiento, con el propósito de establecer el contexto en el que se produjo la acumulación de restos humanos y precisar mejor su datación. Se espera publicar estos resultados en los próximos meses, junto con las reconstrucciones de fósiles humanos realizadas, en los próximos años. En la Galería de las Estatuas (ocupación neandertal) los objetivos de la campaña han sido similares, con un carácter más geológico que arqueopaleontológico.

Cueva del Mirador
En el yacimiento del Mirador siguen exhumándose cadáveres de un grupo de unos veinte individuos del Calcolítico (Eneolítico), cuya antigüedad se ha estimado en 4.700 años antes del presente. Es importante destacar las investigaciones que se vienen realizando sobre el ADN mitocondrial de estos cadáveres, en fase muy avanzada, por parte de Carles Lalueza del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Esta investigación quedará completada con los datos que se obtengan en la presente campaña.
Entre los restos hallados en el grupo humano que está siendo excavado en estos momentos destaca el esqueleto de un varón joven de unos veinte años, cuyo cráneo presenta una perforación en su parte posterior de algo más de un centímetro de diámetro. La perforación se encuentra entre los dos parietales, a varios centímetros del occipital. Este esqueleto se encontró in-situ (no fue exhumado antes de que lo hiciera el equipo investigador). No se observan signos de regeneración ósea, mientras que faltan algunas láminas de hueso en la zona afectada. Por todo ello, se trata de una perforación del cráneo producida justo antes o justo después de la muerte (peri-mortem).
Aunque este caso requiere un estudio en detalle, con realización de tomografía computerizada, se pueden aventurar varias hipótesis. Si la perforación fue realizada en vida, es evidente que este varón murió como consecuencia del trauma causado en el cerebro. Puede tratarse de un acto violento, pero también de un intento de curación. Unos centímetros por debajo de esta perforación se observa un hundimiento puntual del cráneo, quizá producto de otra perforación, pero totalmente cerrado y con signos de regeneración ósea. Si la perforación ocurrió justo después de la muerte, también se pueden proponer varias hipótesis, incluido algún tipo de ritual funerario.

Fuente Mudarra
Durante esta campaña de excavación, un equipo de 15 personas ha estado trabajando en Fuente Mudarra, asentamiento al aire libre de la sierra de Atapuerca en el que se comenzó a excavar el año pasado. Este lugar se localiza a orillas del río Pico y desde allí se controla su valle. Se trata de uno de los sitios al aire libre con ocupaciones neandertales que hay en el entorno de las cuevas.
Fuente Mudarra tiene varios niveles arqueológicos que confirman la presencia de grupos neandertales en la sierra de Atapuerca durante decenas de miles de años en el Pleistoceno superior. Este mes de julio se ha intervenido en un nivel de 50.000 años de antigüedad en el que se han recuperado herramientas de piedra, de sílex y cuarcita, que estos grupos de cazadores y recolectores fabricaban y utilizaban en su vida cotidiana.
Lavado de sedimentos
Por otro lado, como cada año un equipo de unas 15 personas dirigido por Gloria Cuenca, de la Universidad de Zaragoza, se ha instalado en las orillas del río Arlanzón a su paso por Ibeas de Juarros para lavar y triar todo el sedimento originado en los yacimientos de la sierra de Atapuerca. El lavado de sedimentos sirve para recuperar la microfauna de Atapuerca, es decir, los diminutos fósiles de mamíferos, anfibios, aves, reptiles y peces de los yacimientos de Atapuerca.
 
Escápula de Homo antecessor
En 2005 se produjo el hallazgo en TD6 de Gran Dolina de una escápula infantil de Homo antecessor, cuyo estudio se presumía muy complejo, dado que el fósil se encontraba literalmente incrustado en un bloque de arcilla calcificada. Después de siete años de trabajo, el equipo de restauración del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) de Tarragona ha conseguido liberar este resto fósil tan peculiar, que ha sido presentado por primera vez en sociedad y que ahora se podrá estudiar.
 En el registro fósil de los homínidos arcaicos tan sólo se conocen las escápulas de un individuo inmaduro de unos tres años de edad, perteneciente a la especie Australopithecus afarensis, localizado en la localidad de Dikika, en Etiopía.
 La escápula de Homo antecessor perteneció a un niño o niña de entre cuatro y seis años y representa una gran oportunidad de investigar sobre el desarrollo y la locomoción de esta especie. Una vez finalizado su estudio, consideramos que, por su rareza, este fósil merece ser expuesto en el Museo de la Evolución Humana (MEH) de Burgos.
 

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