jueves, 4 de abril de 2013

La necrópolis de los nobles egipcios desenterrada por arqueólogos españoles (Egipto)

 
Tras pasar seis semanas excavando en Luxor el egiptólogo José Manuel Galán ya está de vuelta en Madrid. Los tesoros que su equipo ha sacado a la luz durante la campaña 2013 del Proyecto Djehuty que él lidera se han quedado en Egipto, como establece la ley, pero se ha traído a España casi 30.000 fotografías, decenas de horas de grabaciones de vídeo y abundante documentación recopilada durante las excavaciones que les permitirá seguir estudiando durante todo el año los secretos de la dinastía XVII del Antiguo Egipto y de los primeros años de la dinastía XVIII.
José Manuel Galán, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha presentado este miércoles los resultados de sus excavaciones, financiadas por Unión Fenosa Gas y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. A diferencia de la campaña de 2011, la inestabilidad política que se vive en Egipto no ha afectado este año a los arqueólogos, que han trabajado "con total tranquilidad en Luxor", según Galán.
Durante su última campaña, la número 12, los arqueólogos españoles han descubierto en la colina de Dra Abu el-Naga de la antigua Tebas los enterramientos de cuatro personajes que según creen, pertenecían a la elite de esta dinastía y que debieron vivir hace alrededor de 3.550 años.
"Son aproximadamente del año 1550 a.C.. Lo que reflejan estos enterramientos es que tenemos en nuestras manos, en el yacimiento, parte de la necrópolis real y de la elite de esta dinastía", señala. "La necrópolis se encontraba en buen estado y curiosamente estaba debajo de las casas del poblado moderno de Dra Abu el-Naga. El poblado fue derribado y sus habitantes fueron realojados en 2007. Nosotros solicitamos y se nos concedió la extensión del yacimiento. Excavando debajo de donde estaban las casas modernas estamos sacando a la luz parte de la necrópolis de la dinastía XVII", explica Galán.

Enterramientos de dos niños

Los arqueólogos españoles han encontrado los enterramientos de dos niños que tenían unos 4 o 5 años. Desenterraron el sarcófago de madera intacto de un niño no identificado cuyo cuerpo se ha conservado en un sudario de lino. El ataúd mide unos 90 centímetros de longitud y, aunque no hay inscripciones, los egiptólogos creen que debía ser el hijo de un dignatario de la época. "Junto a él se ha hallado un conjunto de ocho figurillas funerarias ('shabtis') de madera y linos escritos dedicados a Ahmose-sapair, un príncipe heredero que murió cuando tenía también 4 o 5 años y fue venerado durante siglos como un santo en la necrópolis", afirma.
Sobre la posibilidad de que el niño del sarcófago sea Ahmose-sapair, Galán afirma rotundo que no tienen pruebas que sugieran esa relación: "La investigación científica es como la policial. Si no tienes pruebas no puedes afirmar", afirma. Aunque los dos murieron con la misma y temprana edad, 4 o 5 años, el arqueólogo sostiene que no tienen indicios para relacionarlos.
También han encontrado inscripciones del príncipe Intefmose. Una de ellas es la parte de un obelisco de caliza. Hasta ahora sólo se conocían dos objetos relacionados con este personaje que le identifican como uno de los hijos del rey Sobekemsaf, que reinó a comienzos de la dinastía XVII.
El cuarto enterramiento pertenece a un individuo que se autodefine como el dignatario portavoz de Nejen, que es un santuario al sur de Tebas. Se llamaba Ahhotep: "De él hemos encontrado tres figurillas de barro escritas con su nombre dentro de sarcófagos de barro con inscripción". Una de las piezas está envuelta en nueve telas de lino que también están escritas con su nombre lo que, según Galán, lo convierte "en un hallazgo excepcional y único"."De todos estos personajes conocemos muy poco y por eso son relevantes", señala. "La dinastía XVII transcurre entre los años 1600-1550 a.C. Es un periodo complejo dentro de la historia de Egipto porque el poder central está muy debilitado y realmente los que llevan las riendas del poder son los gobernantes locales. Eso hace que haya relativamente poca información de este periodo, que sin embargo es muy interesante dentro de la historia de Egipto porque es cuando se está gestando el imperio. Esta es la época en la que Tebas pasa de ser una capital de provincia sin demasiado poder a convertirse en capital del reino y del imperio", explica el arqueólogo, investigador del Instituto de Lenguas y culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo.
Galán destaca que afortunadamente las tumbas encontradas este año no han sido saqueadas en época moderna, aunque sí debieron serlo durante la antigüedad, cuando los ladrones sólo buscaban oro y dejaban prácticamente intactos los tesoros que interesan a los arqueólogos, pues los consideraban baratijas.
Estos descubrimientos están sirviendo a los arqueólogos para contextualizar el trabajo realizado en las campañas anteriores en las tumbas del escriba real Djehuty (1470 a.C), que fue el supervisor del Tesoro de la reina Hatshepsut, y de Hery, un cortesano que vivió 50 años antes que Djehuty.
 

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