viernes, 30 de abril de 2010

VILLA ROMANA DE LA OLMEDA (PEDROSA DE LA VEGA, PALENCIA)


La Villa Romana de La Olmeda (Pedrosa de la Vega, Palencia) fue descubierta el 5 de julio de 1968 al realizar don Javier Cortés unos trabajos de terraplenación en una tierra de cultivo de su propiedad. En 1980 fue donada por su propietario a la Diputación Provincial de Palencia, quien desde entonces ha gestionado los trabajos arqueológicos y los necesarios para la visita y difusión de la villa. Para ello construyó un funcional edificio inaugurado en 1984, que fue ampliado en sucesivas ocasiones hasta que la Diputación acometió la realización del actual edificio, obra de los arquitectos Pedrosa – Paredes, finalizado a comienzos de la primavera de 2009, que permite la visita de la villa y su conservación en un marco actual.

Los orígenes de la villa romana de La Olmeda se pueden fechar a fines del siglo I o principios del II, en época Flavia, a la que corresponde la estructura del edificio de una primera villa situada al norte de la actual. A mediados del siglo IV se produjo un cambio radical en el emplazamiento de la villa: el primitivo edificio se abandona o cambia de uso y se levantó uno nuevo, en el que se han centrado la mayor parte de los trabajos realizados en el yacimiento arqueológico y que constituye el conjunto arqueológico principal y el objeto de la visita.

Se trata de un espléndido edificio con dos partes independientes pero unidas por un ancho pasillo; la que servia de vivienda a los dueños, y al Oeste de ésta los baños, con una extensión total que supera los 4.400 m2, con mas de 1.400 m2 de pavimentos con mosaicos. Pero el conjunto de la villa estaba formado por otras dependencias para viviendas de conos y siervos, almacenes, cuadras, y demás áreas de trabajo. También contaba con zona de enterramientos.

La vivienda principal, de cerca de 3.000 m2 es de forma cuadrada, con jardín central rodeado de galerías a las que abren las habitaciones; corresponde al tipo de vivienda llamada “casa de peristilo”, de origen mediterráneo, frecuente en el mundo romano.

En sus fachadas Norte y Sur se disponen sendos pórticos flaqueados en sus extremos por torres, octogonales en la fachada Sur, y cuadradas en la norte.

El Oecus, sala principal de la vivienda, de 175 m2, es donde se hallan los mosaicos figurados más importantes conservados en la villa. La parte figurativa del mosaico se compone de tres temas bien distintos: el más próximo a la entrada es una movida escena de caza, en realidad la suma de siete escenas diferentes. Entre algunas de las figuras de mayor calidad destaca el jabalí acosado por perros, de un realismo fuera de lo común en los mosaicos hispanos.

En el centro del salón se encuentra un tema mitológico, la leyenda de la treta del descubrimiento de Aquiles llevada a cabo por Ulises, cuando Aquiles se oculta vestido de mujer en la isla de Skyros, en el gineceo del palacio del rey Licomedes. En el mosaico, Ulises, ala derecha de la composición, indica con la mano a Aquiles la dirección a Troya, mientras que las princesas de la isla, hijas de Licomedes, intentan impedir su marcha, al saber que su fatal destino le llevará a morir en la guerra.

Una ancha cenefa que rodea por los cuatro lados la escena de Aquiles y Ulises, es el tercer tema figurado, el más importante por su singularidad y cuidadísima factura. Se trata de una serie de medallones ovalados que cuelgan del extremo de las alas de ánades cuya cola acaba transformándose en delfín. En cada medallón o clípeo se sitúa un rostro, alternativamente masculino y femenino en la mayor parte de la cenefa, de personajes casi todos jóvenes. Estos personajes forman una auténtica galería familiar de retratos de los dueños de la casa. En las cuatro esquinas de la cenefa se sitúan las cuatro estaciones, siendo la más completa de las conservadas, el invierno.

Entre algunos de los otros mosaicos destaca el de la habitación 18, por su fuerte corrido, principalmente amarillo y rojo, y tiene un diseño de cuadrados y hexágonos alargados separados por sogas que encierran diversos motivos geométricos y florales. Rodean el mosaico dos cenefas, una interior de flores de tres pétalos contrapuestos y otra exterior de flores cuatripétalas encerradas en cuadrados.

El espacio central de la casa, jardín del peristilo, tenia en su centro una fuente, de la que apenas quedan restos, rodeada por un mosaico totalmente destruido.

Los baños se sitúan en la zona Oeste. Un corredor divide los baños en dos partes: al Sur una gran habitación circular de 170 m2, con un pavimento de opus signinum de color muy claro, al que se superpone un mosaico. Esta sala se calentaba mediante un hypocaustum.

Al Norte de este corredor se encuentra el apodyterium o vestuarios. Toda la sala estaba cubierta por un opus signinum superpuesto a un mosaico de factura poco cuidada.

Al Oeste del apodyterium estaba la zona de los baños calientes y templados (tepidarium y caldarium).

La visita a la villa romana de La Olmeda se completa con la visita al Museo Monográfico de la Villa Romana La Olmeda, instalado en la Iglesia de San Pedro de Sandaña (Saldaña, Palencia).


Para más información:


www.villaromanalaolmeda.com

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