lunes, 1 de marzo de 2010

MUSEO DE PALENCIA (PALENCIA)


El conocida como Casa del Cordón, que alberga en la actualidad el Museo de Palencia se fue mandada construir a principios del siglo XVI, y parece estar vinculada al matrimonio de D. Francisco Nuñez de Paz y Dña. Isabel Rodríguez, siendo el único edificio representativo de la arquitectura civil de esta época que se conserva en la capital palentina. Su elección cono sede del Museo de Palencia implicaba la remodelación interna del edificio y una construcción adicional de nueva planta.
El proyecto arquitectónico, realizado por D. Luis Arranz Algueró, solucionó el difícil compromiso de ensamblar la antigua y la nueva arquitectura, sin restar protagonismo a la Casa del Cordón y sin introducir elementos de distorsión en el entorno urbano.
En cuanto al sistema expositivo del Museo de Palencia, la configuración arquitectónica de la Planta Sótano 1, concebida como un espacio continuo en torno a una rotonda central, se ha acondicionado museográficamente para formar tres zonas con funciones distintas: la de audiovisual, la de exposición permanente y la parte central, espacio polivalente en cuyo centro se ha instalado el mosaico de Dueñas, para su contemplación en altura.
El conjunto de los objetos expuestos en esta planta ofrece una secuencia de las principales manifestaciones que el hombre ha dejado en la geografía palentina, desde los útiles más primitivos del Homo erectus hasta la peculiar cultura material de los pueblos prerromanos. Lugares como Los Llanos en San Quirce de Río Pisuerga, La Velilla en Osorno, La Huelga en Dueñas, Los Barahones en Valdegama, Palencia, Paredes de Nava, Castromocho, Tariego, Monte Bernorio, Palenzuela, etc. constituyen hitos importantes de la prehistoria palentina.
En la sección de prehistoria, los objetos se han agrupado siguiendo un criterio cronológico-cultural, con la clásica división Paleolítico, Neolítico, Calcolítico, Edad del Bronce y Primera Edad del Hierro.
El último tramo del itinerario de esta planta se ha dedicado al mundo celtibérico, completando así la secuencia anterior hasta los primeros momentos de la romanización.
Durante los tres últimos siglos anteriores a nuestra era, tres pueblos diferentes se repartieron la ocupación del territorio palentino; la mayor parte correspondía a los Vacceos, y sus asentamientos más significativos se encuentran en Palencia, Tariego, y Paredes de Nava; la zona montañosa del norte estaba dominada por los Cántabros, con Monte Bernorio como lugar más destacado, por último, un pequeño enclave en el sureste pertenecía a los Arévacos, cuya ciudad más importante se sitúa en Palenzuela.
Todos estos lugares, con sus poblados y sus necrópolis, han proporcionado un elevado número de objetos de uso doméstico, armas, joyas y utensilios diversos con los que se ha formado la colección más homogenea y atractiva del Museo.
Especial atención se ha prestado a la necrópolis de Palenzuela por la abundancia de objetos que ha proporcionado y que constituyen la más amplia manifestación de la cultura material de los pueblos prerromanos. Los objetos-miniatura de esta necrópolis ofrecen un peculiar atractivo por su originalidad y por ser casi exclusivos de este lugar. Como elemento de carácter eminentemente didáctico se incluye una representación escenográfica de la necrópolis en la que se reflejan tres fases sucesivas del proceso de excavación de varias tumbas.
La Planta Baja está íntegramente dedicada a la exposición permanente de los objetos pertenecientes a la civilización romana y en ella se ofrece una visión general de lo que fue esa época en el marco geográfico de la actual provincia de Palencia.
En la exposición de los diversos objetos , se ha seguido como criterio básico la formación de conjuntos homogéneos en los que se reflejan los diversos aspectos de la vida romana. El ámbito familiar esta representado en la vajilla de uso doméstico, con diversos tipos de cerámica, delicados vasos de vidrio, lámparas para iluminar las dependencias de la casa y una amplia serie de objetos de bronce de usos muy diversos. Los objetos de adorno personal y los de cirugía completan este ámbito.
La vida de ultratumba queda reflejada en las estelas funerarias, en las urnas cinerarias y en los objetos de ofrendas. La escasa representación de la actividad escultórica existente en el Museo queda compensada con la notable calidad artística de dos bellos retratos marmóreos de época antoniniana hallados en Becerril de Campos.
Por último, algunos elementos de construcción como capiteles, columnas, lienzos con pintura mural, pavimentos, etc., y muchos de ellos procedentes de la misma ciudad de Palencia, la antigua Pallantia, ilustran el trabajo arquitectónico de los romanos.
Especialmente relevante es el mosaico de Océano y las Nereidas, hallado en las termas de Villa Possidica (Dueñas), datado en la primera mitad del siglo IV d.C., que, tanto por su calidad artística como por su estado de conservación, refleja de manera excepcional el mundo de las villas tardorromanas en la provincia de Palencia.
La exposición de los fondos medievales del Museo ocupa la planta primera y se ha distribuido en tres áreas cronológico-culturales diferentes.
La primera de estas áreas corresponde a la etapa visigoda y en ella se incluyen diversas piezas arquitectónicas pertenecientes a la basílica de San Juna de Baños. De las excavaciones realizadas en Herrera de Pisuerga, Villajimena y Aguilar de Campoo, proceden diversos objetos de carácter suntuario como broches de cinturón, anillos, fíbulas, pendientes, etc. Se completa este conjunto con un lote de monedas de oro visigodas (trientes), acuñadas en distintos reinados, desde Recaredo a Rodrigo.
El área de arqueología medieval, correspondiente a los siglos XI al XIV, está integrada pro los capiteles y canecillos románicos procedentes de Frómista y Támara; los sarcófagos góticos de la Abadía de Benevívere y Santa María de la Vega; una selección representativa de numismática y un conjunto de objetos, esencialmente cerámicos, que ilustran la vida doméstica, alcanzando éstos los siglos XVI-XVII, época a que también pertenecen las piezas heráldicas expuestas.
Por último, en una pequeña sala presidida por un retablo de finales del siglo XIV, procedente del antiguo Hospital de San Millán de los Palmeros (Amusco), se han reunido diversos objetos de carácter sacrolitúrgico hallados en distintas excavaciones, así como un cantoral miniado del monasterio de Calabazanos de 1488.

Museo de Palencia
Plaza del Cordón, 1
34001. Palencia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

El sistema expositivo de este Museo es muy bueno, y tiene una gran cantidad de piezas interesantes, principalmente de época romana.

Anónimo dijo...

La arqueología romana es lo mejor. Son muy buenos y originales los retratos romanos de gente de la época caracterizados a la manera de los emperadores...