viernes, 24 de octubre de 2014

Conférence : Paysans gaulois, un exemple d’organisation de la campagne en Plaine de France

L’extension d’une carrière d’extraction de sablons située à cheval sur les communes du Plessis-Gassot et du Mesnil-Aubry, a permis de mettre au jour un ensemble de fermes gauloises étendue sur environ 1 km². Ces vestiges, organisés en réseau, illustre une véritable structuration de la campagne, bien loin de l’image traditionnelle d’une Gaule couverte de forêt, à l’aube de la conquête romaine.

Cinq établissements ruraux fossoyés

Les communes du Mesnil-Aubry et du Plessis-Gassot se situent à l’est du département du Val d’Oise, à une quinzaine de kilomètres au nord de Paris.
De nombreuses investigations archéologiques ont été menées sur ce secteur du département, en lien avec l’exploitation de la carrière de la Routière de l’est Parisien (R.E.P). Son extension croissante depuis une quarantaine d’années a permis la réalisation de grandes ouvertures archéologiques et de révéler ainsi plusieurs occupations situées dans un rayon de 750 mètres (environ 130 hectares) et centrées principalement sur le Second âge du Fer (Ve / Ier siècle avant J.-C.). Ces dernières sont caractérisées par un habitat ouvert de La Tène ancienne, cinq établissements ruraux fossoyés (fermes) datés de La Tène moyenne et finale et d’une nécropole majeure de La Tène moyenne.

Stabilité de la société gauloise

Cette continuité s’intègre au sein d’une dynamique d’occupation du territoire, marquée par la présence de probables chemins et systèmes parcellaires rythmant ainsi la construction d’un terroir dès le IIIe siècle avant notre ère, ce dernier perdurant jusqu’à l’époque antique.
Ainsi, la densité de ces occupations profondément rurales témoigne également d’une stabilité de la société gauloise et de sa structuration.

Informations

Samedi 15 novembre 2014 – 15h
Musée archéologique du Val d’Oise
Accès libre dans la limite des places disponibles.

Actu95: http://www.actu95.net/conference-paysans-gaulois-un-exemple-dorganisation-de-la-campagne-en-plaine-de-france-cergy-pontoise-actualite-val-doise-95-959535785.html

Aparecen nuevos restos del alfar romano del Campus de Cartuja (Granada)

Se ha confirmado lo que ya se sospechaba: la posibilidad de que apareciesen nuevos restos arqueológicos en la zona de la Campus de Cartuja, donde se están realizando las obras de reordenación del tráfico y canalizaciones. En la zona de la Facultad de Teología han aparecido restos de estructuras que estarían vinculados al complejo del alfar romano que ya cuenta con la catalogación de BIC.
Debido a la existencia de este yacimiento -estudiado y documentado por el Padre Sotomayor en la década de los 60 y en él se encuentran 10 hornos para hacer cerámica para usos domésticos y de materiales de construcción del siglo I d. C.-, así otros BIC como el de la Cartuja, se estaban realizando los consiguientes trabajos arqueológicos supervisados por la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía o de control de movimiento de tierras.
Así se procede, hasta encontrar restos especialmente significativos, "como es el caso", con "abundante material y estructuras o paredes", según fuentes de la Delegación de Cultura.
En la zona donde se ha producido el hallazgo ya había documentado el padre Sotomayor en los años 70, cuando se hizo la carretera actual, restos de lo que pensó que era otro horno, según explica la catedrática de Arqueología en la Universidad de Granada, Margarita Orfila, quien advierte que estos restos "son muy interesantes".
"Lo que parecía que era un derrumbe está tomando una entidad que no se sospechaba. Lo que pasa que esto es un seguimiento y sólo se puede intervenir hasta la cota de afección de la obra", cuenta la asesora de la excavación, dirigida por Santiago Moreno con la asesoría también del catedrático Antonio Malpica.
"Lo que se conocía hasta ahora del alfar eran los hornos. Con las intervenciones que se han hecho estos últimos años en todo el Campus, han aparecido, en una zona más elevada de la colina, las balsas en donde se depuraba la arcilla", comenta Orfila, quien añade que tal es la riqueza de la zona en este tipo de hallazgos que "se llama el Campus de Cartuja pero podía ser la Colina de la Cerámica". "En la zona próxima a la biblioteca de la Facultad de Ciencias de la Educación apareció también un horno en el que se hicieron los ladrillos de la propia Cartuja en el XVI", añade la arqueóloga.
Lo que se ha encontrado ahora, según la catedrática, son unas estructuras cercanas al espacio acotado como BIC del alfar romano y en donde realizan las prácticas los alumnos del Máster de Arqueología los alumnos de la UGR. Se aprecian unas paredes que pueden ser parte de otro horno o parte de las instalaciones del complejo alfarero. "Un alfar tiene la zona de preparación de arcilla, de elaboración, la del secado de piezas, horno, almacén... Es un complejo muy amplio", dice Orfila, quien explica que poco a poco "se va ampliando la documentación de lo que es de época romana".
"Cada vez van conociéndose más actividades que se hacían en la ciudad romana de Granada", señala Orfila sobre la importancia de estos hallazgos.

Fuente: Granada Hoy: http://www.granadahoy.com/article/granada/1882893/aparecen/nuevos/restos/alfar/romano/campus/cartuja.html

Currás se sitúa entre los yacimientos romanos más sobresalientes de Galicia

La parroquia de Currás (Tomiño) ha sido uno de los asentamientos romanos más sobresalientes de Galicia, con una actividad comercial facilitada por comunicación fluvial y marítima, considerados de primer orden en el siglo VI. Los restos encontrados corresponden, entre otros, a ánforas en las que se guardaba vino traído de Siria y vino Tirreno, aceite de Italia, del valle del Ebro y de la Bética romana, además de cerámica de Braga, vajilla fina de superior calidad.
La Casa da Cultura de Tomiño inaugura mañana sábado la exposición "Tomiño romano", organizada por el Concello, que permanecerá abierta al público hasta el 9 de noviembre, en horario de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas. Se muestra después de las actuaciones arqueológicas realizadas en el mes de julio de 2013 en el yacimiento romano y tardo medieval de la parroquia de Currás. La exposición dará a conocer al público en general los resultados de los trabajos de recuperación y puesta en valor del este yacimiento, llevadas a cabo por expertos de la Universidad de Vigo en el pasado mes de julio, así como el estudio de los resultados obtenidos hasta el momento.
En la presentación realizada ayer, el investigador Fermín Pérez Losada explicó que la muestra dará a conocer el proceso llevado a cabo a partir de los sondeos realizados el pasado año para la localización y revisión de las estructuras arqueológicas descubiertas en 1972, la clasificación e identificación de todos los materiales procedentes del yacimiento, tanto los descubiertos en 1972, como los encontrados en 2013, sumando un total de 1.800 piezas, así como la recopilación de la información oral y gráfica recabada sobre la historia de la parroquia y de su entorno.
La alcaldesa de Tomiño, Sandra González, explicó que al gobierno local le pareció interesante conocer el estado en que se hallaba el yacimiento después de 40 años desde la primera excavación "pero también consideramos importante que el público, en general, pudiera conocer los resultados de estas acciones y esa es la razón de que montáramos esta muestra". La regidora agradeció la implicación del equipo investigador y de la comunidad de montes y asociación de vecinos de Currás.
A partir de paneles explicativos, vídeos y exposición de las piezas más representativas, la exposición permite conocer el trabajo desarrollado en el marco del convenio I+D firmado por el Concello de Tomiño y el Grupo de Estudos de Arqueoloxía, Antigüidade e Territorio (GEAAT) de la Universidad de Vigo, para recuperar y poner el valor el yacimiento. Los responsables del proyecto y coordinadores fueron Fermín Pérez Losada y Silvia González Soutelo, investigadores de la GEAAT.

Fuente: Faro de Vigo: http://www.farodevigo.es/comarcas/2014/10/24/curras-situa-yacimientos-romanos-sobresalientes/1118041.html

Pérou : des êtres humains vivaient en haute altitude il y a plus de 12.000 ans

Les chercheurs ont trouvé au sud du  Pérou, sur le site archéologique de Pucuncho, campement qui se situe entre 4.355 et 4.480 mètres d'altitude,  260 outils de pierre, comme des pointes de projectiles, des bifaces et des grattoirs datant pour les plus anciens de 12.800 ans.
Deux abris rocheux appelés Cuncaicha situés à 4.480 mètres contiennent "des  indices bien préservés et bien datés d'occupations humaines" remontant à 12.400 ans comme de la suie sur le plafond et de l'art rupestre, ont précisé les chercheurs, dont les travaux sont publiés dans la revue américaine Science. Selon eux, ce site a été occupé depuis 12.400 ans jusqu'à une période remontant à 11.500 ans.

Ils chassaient les vigognes

Cette découverte fait reculer de près d'un millénaire les preuves de présence prolongée d'humains à des altitudes aussi élevées. Il s'agit désormais du lieu habité le plus élevé connu à ce jour de la Préhistoire.
Malgré des températures très froides, les fortes radiations solaires et un faible niveau d'oxygène dans l'air, des peuplades de chasseurs-cueilleurs vivaient dans cet environnement rude et isolé moins de deux mille ans après l'arrivée des premiers humains en Amérique du Sud.
Grâce aux ossements d'animaux retrouvés sur place, les chercheurs ont déterminé que ces hauts montagnards de la Préhistoire chassaient des vigognes, des camélidés d'Amérique du Sud (guanacos), et des cerfs des Andes. Plus tard, des peuples de cette région ont domestiqué l'alpaga et le lama.

Des outils en pierre

La plupart des outils lithiques ont été fabriqués à partir de pierres locales comme de l'obsidienne, de la lave des Andes et du jaspe. Ils révèlent des activités de chasse et de dépeçage du gibier.
Ces outils servaient également "à fabriquer des vêtements, des sacs ou des couvertures", relève Sonia Zarrillo, archéologue de l'Université de Calgary au Canada et l'un des auteurs de l'étude.
"Nous ne savons pas si ces groupes vivaient là toute l'année mais au vu de ces outils et des autres vestiges, ils n'y venaient pas seulement pour chasser quelques jours et devaient y résider pendant de longues périodes", selon elle.

Les habitants des hauteurs descendaient sans doute dans les vallées

"Il y avait peut-être même des familles sur ces sites étant donné les indices d'un ensemble étendu d'activités", a-t-elle poursuivi.
Le besoin de maintenir des contacts sociaux avec d'autres groupes de population et de se procurer des plantes, rares à cette altitude, conduisaient probablement ces groupes humains à redescendre régulièrement dans la vallée, estiment les auteurs.
Une théorie scientifique répandue suggère qu'on ne pas vivre à haute altitude sans avoir des adaptations génétiques particulières comme celles trouvées aujourd'hui chez les peuples andins, note Sonia Zarrillo. Il s'agit notamment d'un métabolisme plus élevé, d'une plus grande capacité pulmonaire et de concentrations plus élevées d'hémoglobine qui permettent de compenser le manque d'oxygène.

Des incertitudes sur les adaptations physiologiques

Toutefois on ignore si les premiers humains qui habitaient ce haut plateau il y a 12.400 ans avaient déjà développé ces adaptations physiologiques, ajoute la scientifique, précisant que "de nouvelles recherches en génomique comparative, en physiologie et en archéologie seront nécessaires pour comprendre quand et comment ces adaptations se sont produites".
"L'étude de l'adaptation humaine à des environnements extrêmes est importante pour comprendre notre capacité culturelle et génétique à survivre", souligne quant à lui Kurt Rademaker, professeur d'anthropologie à l'Université du Maine (nord-est), l'un des auteurs de ces travaux.

France TV: http://culturebox.francetvinfo.fr/expositions/patrimoine/perou-des-etres-humains-vivaient-en-haute-altitude-il-y-a-plus-de-12000-ans-197271

Altamira: dos informes, muchas dudas (Cantabria)

La apertura parcial de la cueva de Altamira ha generado una intensa polémica entre los científicos que mantienen que las visitas pueden dañar las pinturas y los que defienden que su deterioro es natural, independientemente de que esté abierta o no. El Ministerio de Cultura tiene sobre la mesa dos informes contradictorios: el primero, concluido por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en 2012, concluye que abrir la cueva representa un peligro; el segundo, elaborado por un equipo dirigido por el experto en conservación Gael de Guichen, y acabado en septiembre, asegura que las visitas, que se retomaron en febrero tras 12 años de cierre, no afectan a las pinturas. Ninguno de los dos informes han sido hechos públicos en su integridad hasta el momento, aunque fuentes de Cultura indicaron ayer que iban a ser difundidos en los próximos meses.
Dado que la cueva de Altamira es Patrimonio de la Humanidad, la Unesco acaba de pedir información al Ministerio de Cultura, concretamente a la Dirección de Protección del Patrimonio Histórico, sobre si existe un plan para abrir la cueva de nuevo a visitas. Justo el pasado 13 de octubre, el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco publicó su informe bianual sobre Altamira. El documento asegura que la conservación es “muy positiva” y que la integridad del lugar está “intacta”. Sin embargo, en el punto en el que enumera los factores que pueden afectar al patrimonio, el organismo internacional señala: “Las visitas representan un factor de riesgo porque pueden cambiar los parámetros ambientales”.
Equipos del CSIC monitorizaron la cueva en diferentes periodos entre 1996 y 2012. Hasta 2002, los estudios se realizaron con visitas y analizaron el efecto de 900 grupos de cinco personas. Durante los últimos años, las investigaciones se llevaron a cabo por convenios con el Ministerio de Cultura. Sus resultados se conocieron en octubre de 2011 a través de la revista Science y dejaron claro que las visitas eran nocivas. Los coordinadores de la investigación del Consejo, Sergio Sánchez-Moral y Cesáreo Saiz-Jiménez, aseguran que no pueden dar a conocer los resultados de su trabajo hasta que lo haga Cultura, pero confirman que tanto el artículo de Science, titulado Arte del paleolítico en peligro: ciencia y política chocan en Altamira, como un texto del libro The conservation of Subterranean Cultural Heritage, que será publicado en breve en el Reino Unido, recogen sus principales hallazgos.

El 'mal verde' de Lascaux

Para los investigadores que se pronuncian contra la apertura, el modelo que debe estudiarse es lo ocurrido en la cueva francesa de Lascaux. Genevieve Pinçon, directora del Centro Nacional de la Prehistoria y responsable de esta cueva y de Chauvet –que nunca ha estado abierta al público y donde transcurre el documental La cueva de los sueños olvidados–, explica: “Lascaux cerró porque en las cuevas con pinturas hay dos peligros: la presencia humana y las filtraciones de agua más o menos cargadas de materiales orgánicos y de microorganismos. Fue cerrada porque padeció un exceso de visitantes. Para asegurar las condiciones óptimas de la visita, se instalaron luces, lo que provocó la aparición de algas llamadas ‘el mal verde’. Desde su cierre, se ha realizado un control muy preciso. Actualmente las pinturas no están amenazadas”. “La experiencia de Lascaux puede servir para la gestión de todas las cuevas con pinturas”, asegura por su parte Noël Coye, prehistoriador francés, experto en esta cueva. “Las crisis climáticas que padeció desde los años sesenta y las respuestas han sentado las bases de la gestión de una cueva decorada”.
El francés Jean Clottes, uno de los más conocidos prehistoriadores del mundo, precisa que hay una gran diferencia entre “abierta al público, que significa numerosas visitas, lo que es imposible por razones de conservación” y “que haya algunas visitas con unas pocas personas”. Clottes pone como ejemplo que en Lascaux, hasta el año 2000, entraban cinco personas al día, durante 40 minutos, y sólo durante algunos periodos al año. Eso sí, como otros investigadores consultados, este prehistoriador considera que “la conservación tiene que ser la prioridad”.
Sus conclusiones son claras: no se debe abrir la cueva porque, entre otros motivos, el mayor peligro para las pinturas son unos microrganismos fotótrofos, esto es, que se alimentan y activan con la luz. Son los mismos que estuvieron a punto de destruir las pinturas de la cueva francesa de Lascaux en los sesenta. “Algunas de las pinturas rojas del techo están ya parcialmente cubiertas por colonias bacterianas blancas y su progreso parece claro. Por otra parte los hongos invaden el aire de la cueva, encontrándose las concentraciones máximas en la sala de policromos. Es decir, cualquier umbral de riesgo ya se ha superado”, explican.
Sánchez-Moral, investigador del CSIC en el Departamento de Geología del Museo Nacional de Ciencias Naturales, y Saiz-Jiménez, profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas dentro del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla, explican que “el cierre de la cueva en septiembre de 2002 se decidió tras un informe nuestro en el que se recomendaba cerrar y eliminar totalmente la luz porque el techo de polícromos estaba colonizado por organismos fotótrofos”. “Habían surgido por la intensa iluminación que recibía debido a las visitas diarias y especialmente a los trabajos de fotografiado que se hicieron durante la preparación de la réplica (algas verdes y cianobacterias)”, prosiguen. “Cuando nos fuimos y retiramos nuestros equipos en septiembre de 2012, esos organismos habían disminuido pero seguían allí y su reactivación es prácticamente segura si el techo se ilumina. Son microorganismos que pueden resistir mucho tiempo sin luz y reactivarse rápidamente tras recibir pequeñas dosis de iluminación”, agrega.
Poco después de conocerse estos datos, en diciembre de 2011, el director de Altamira, José Antonio Lasheras, dijo a la agencia Efe: “El cierre absoluto de un bien patrimonial tiene algo de fracaso”. Apenas ocho meses después, en agosto de 2012, el Ministerio de Cultura puso en marcha una nueva investigación llamada Programa de Investigación para la Conservación Preventiva y Régimen de Acceso de la Cueva de Altamira bajo la dirección de De Guichen. Alfonso Muñoz, director del Instituto del Patrimonio Cultural de España, explica este segundo encargo “porque el trabajo del CSIC estaba muy centrado en la microbiología y era necesaria una investigación global”.
El informe del equipo dirigido por Gael de Guichen llega a conclusiones contrarias según refleja un resumen difundido por el Ministerio de Cultura y las declaraciones del propio investigador. Según los hallazgos de este equipo, formado por cerca de 50 personas, los mayores peligros para la cueva son naturales y no tienen que ver con la presencia humana. Durante el periodo de estudio, se ha llevado a cabo un proyecto experimental de visitas e incluso se ha rodado un documental, El maestro en Altamira, dirigido por José Luis López Linares. El segundo informe mantiene que “los procesos de pérdida de pigmento están relacionados con varios factores: el caudal de infiltración y condensación, composición del agua, relieve del soporte y relación con la red de fracturas”. “No se ha detectado ninguna relación evidente causa-efecto entre la presencia de investigadores y visitantes en la Sala de Polícromos y la pérdida de pigmento”, señala el resumen difundido por el Ministerio de Cultura.
“Los errores en la iluminación provocaron el cierre de la cueva en 2002”, explica José Antonio Lasheras, director de Altamira desde 1991, quien señala que actualmente las visitas experimentales, de cinco personas y un guía, se realizan con linternas y que durante el rodaje del documental se reguló la luz. “La gestión del patrimonio tiene por misión ordenar su conservación y uso adecuados, y puede que lo considerado antes adecuado no lo sea ahora, y al revés. Propuse cerrar la cueva en 2002 y asumo el actual régimen de vista pública. Desde que se creóel Museo de Altamira, los cierres han sido temporales y las aperturas al público supeditadas al control del estado de conservación”, agrega Lasheras. Durante los últimos años, en diferentes declaraciones a la prensa, Lasheras se ha mostrado partidario de que la cueva reciba visitas.
El investigador Lawrence Guy Straus, catedrático del Departamento de Prehistoria de la Universidad de Nuevo México y director del Journal of Anthropological Research, que recibió en 2012 un homenaje de la Sociedad de Prehistoria de Cantabria y no ha participado en ninguno de los dos informes, afirma que “sobre Altamira hay siempre polémica por las visitas y los cierres”. “No creo que sea conveniente para la conservación de la cueva abrirla al público. Es una herencia única que tiene más de 14.000 años. Cuanto más se hable de abrir y más se abra, más presión pública habrá para abrir más y más. Hay que aprender de las lecciones del pasado. Las cuevas con arte paleolítico son muy frágiles y hay que ser muy conservadores en su gestión. Por esto hay una excelente replica de Altamira”.
Preguntado sobre si se han producido presiones políticas para reabrir la cueva, Oscar Moro Abadía, cántabro y actualmente profesor de Arqueología en la Memorial University of Newfoundland, responde: “Sin duda”. “Hay que que tener en cuenta que Altamira tiene un enorme valor simbólico para una región como Cantabria. Resumiendo mucho, después de convertirse en un símbolo nacional, Altamira pasó a ser uno de los símbolos fundamentales en el proceso de construcción de la autonomía”.
Cuando empezó el programa de visitas experimentales, dos científicos del CSIC, Juan Manuel Vicent y María Isabel Martínez Navarrete, y la catedrática de Prehistoria de la Complutense, Teresa Chapa Brunet, reclamaron en una carta abierta que “si existen dudas, sería deseable que se resolvieran bajo las garantías de concurrencia pública, evaluación por pares e independencia”. En otras palabras, que se difundan los informes íntegros y se organice una comisión internacional independiente para decidir sobre el futuro de Altamira. El profesor Moro Abadía explica en el mismo sentido: “Aunque parezca paradójico, no es extraño encontrar posiciones científicas respetables que son aparentemente contradictorias con respecto a la reapertura de Altamira. La solución podría estribar en que el Ministerio de Cultura crease una comisión de expertos nacionales e internacionales que encargase los informes correspondientes y que emitiese un veredicto científico que fuese vinculante para la acción política”.

Fuente: El País: http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/23/actualidad/1414079592_420058.html

Dig at church unearths burial vaults (Ireland)

Archaeologists working on a church in Cork have discovered three burial vaults dating back to the 1600s, pottery, and coins from that period and a 300-year-old underground central heating system copied from the Romans.
The discoveries have been made at the 1250-built St Mary’s Collegiate Church in Youghal — the longest, constantly used church in the country.
Archaeologist Caroline Desmond said they moved onto the site after subsidence was noticed in the aisle. Discoveries show that in the 17th century, Youghal was a far more prosperous town than Cork and had more trade in its port.

Excavations began six weeks ago and they discovered vaults underneath the aisle.

One vault, dated February 1661, contains the remains of John Luther, an alderman of the town and his wife, Elizabeth.
Another vault, dated 1678, contains the remains of one of the Earls of Desmond, John Fitzpatrick.
The other vault has yet to be dated and archaeologists don’t as yet know who is interred in it.
“We have unearthed some pottery and coins from the 17th century and a fabulous underground central heating system which was modelled on Roman aqua duct system. It dates to the 18th century and boiling water was poured in to provide the heating,” Ms Desmond said.
She said the main job now was to stabilise that section of aisle and cover over the artifacts.
The project has been funded by the Department of Arts, Culture, and the Gaeltacht along with Cork County Council.
“We will have to come back again next year to do the remainder of the aisle. We will have to reapply for funding to do this and I ave to say, the Department of Arts, Culture, and the Gaeltacht and the county council have been very good to us.”
Ms Desmond said annals showed there were eight tombs under the aisle, so five remain to be uncovered.
“We will undoubtedly find more archaeology there. The roof of the church is still the original and it was built by French carpenters. That also goes to show that Youghal was a very prosperous town at the time as the merchants were able to pay to bring in skilled labour from abroad,” she said.
Richard Boyle, the first Earl of Desmond, is also buried in the church. He moved to Youghal after buying a lot of land in the area from Walter Raleigh.

Source: Irish Examiner: http://www.irishexaminer.com/ireland/dig-at-church-unearths-burial-vaults-293720.html

High altitude Pleistocene sites identified in the Peruvian Andes (Peru)

Research conducted at the highest-altitude Pleistocene archaeological sites yet identified in the world sheds new light on the capacity of humans to survive in extreme environments.
The findings, published in the journal Science were taken from sites in the Pucuncho Basin, located in the Southern Peruvian Andes. This discovery dates high-altitude human habitation to nearly a millennium earlier than previously documented, and was led by Kurt Rademaker, a University of Maine visiting assistant professor in anthropology.

Stone tools

The primary site, Cuncaicha is a rock shelter at 4,480 metres above sea level, with a stone-tool workshop below it. The rockshelter, with views of wetland and grassland habitats, features sooted ceilings and rock art, and the researchers think this was likely a base camp. It consists of two alcoves and contains a “robust, well-preserved and well-dated occupation sequence” up to 12,400 years old. Most of the lithic tools at Cuncaicha were made from locally available obsidian, andesite and jasper, and are indicative of hunting and butchering consistent with limited subsistence options on the plateau. In addition to plant remains, bones at the site indicate hunting of vicuña and guanaco camelids and the taruca deer. There is also a Pucuncho workshop site where stone tools including 260 formal tools, such as projectile points, non-diagnostic bifaces and unifacial scrapers were made at 4,355 metres above sea level.
Pucuncho Basin was a high-altitude oasis for specialised hunting, particularly of vicuña, and later, herding of domesticated alpacas and llamas. While the Pucuncho Basin could have sustained year-round residence, wet-season storms and the dangers of hypothermia, as well as the need to maintain extended social networks and collection of edible plants, may have encouraged regular descents, according to the research team.
Climatic conditions in both sites are harsh, with factors including low-oxygen, extreme cold and high levels of solar radiation making life in the region a challenge for any humans. And yet, the findings indicate that people were living in these high altitude zones for extended periods of time. Cuncaicha was occupied about 12.4 to 11.5 thousand years ago while the Pucuncho workshop site dates to around 12.8 to 11.5 thousand years ago.
“We don’t know if people were living there year round, but we strongly suspect they were not just going there to hunt for a few days, then leaving,” says University of Calgary archaeologist Sonia Zarrillo and one of the co-authors of the study. “There were possibly even families living at these sites, because we’ve found evidence of a whole range of activities.”

Signs of habitation

Archaeological evidence found at Cuncaicha includes signs of habitation such as human skull fragments, animal remains and stone tools. “Hunters passing through an area will take the meat back to campsites and leave the carcass in the field,” says Zarrillo. “In Cuncaicha we found remains representing whole animals, indicating they were living close to where the animals were killed. And the types of stone tools we’ve found are not only hunting tools but also scraping tools used for processing hides to make things like clothing, bags or blankets.”

High altitude living

A popular scientific theory about high altitude colonisation suggests that people cannot live in high altitudes until genetic adaptation occurs, like the sort we find in Andean people today. Andeans have genetically adapted to their high altitude environment, Zarrillo notes. Key differences in the Andean people include a higher metabolic rate, larger lung capacity and higher haemoglobin concentrations then the average person, all of which allow them to overcome a lack of oxygen.
“Was this adaptation present 12,400 years ago? We don’t know for certain,” says Zarrillo. “What we’re demonstrating is that these people either already developed that adaptation, or, it was possible for them to live in these altitudes for extended periods of time regardless. Finding this out is one of the goals of our future research.” Zarrillo believes that other sites in the region have the potential for further ground breaking revelations, in part because they’re incredibly well preserved.
“Research really hasn’t been done here up until now, because it’s so remote,” she says. “Our team hiked up to three or four hours to get to these sites. That was a climb, carrying all of our gear, camp equipment and food. And it freezes every night. Sometimes it snows. These are incredibly hard sites to access.”

Source: Past Horizons: http://www.pasthorizonspr.com/index.php/archives/10/2014/high-altitude-pleistocene-sites-identified-in-the-peruvian-andes

jueves, 23 de octubre de 2014

El Hobbit sigue provocando controversia diez años después de su hallazgo

Los restos del homínido conocido como el Hobbit cumplen diez años desde su descubrimiento por los arqueólogos Mike Morwood y Peter Brown.
Un esqueleto de homínido de un metro de altura, con una excepcionalmente pequeña estatura y cráneo, encontrado en la cueva de Liang Bua en la isla de Flores, en Indonesia. Una serie de artículos publicados en 2009 describió incluso más fósiles en este yacimiento, incluyendo ocho más individuos Hobbit.
Conocido por los científicos como Homo floresiensis, el Hobbit no tiene un esqueleto ordinario. Aunque partes de su anatomía se parecían a las de los seres humanos más antiguos, la edad del esqueleto se cifra en unos 18.000 años.
Eso significa que esta especie aparentemente primitiva vivió al mismo tiempo que los seres humanos modernos (Homo sapiens), que aparecieron hace unos 200.000 años. En otras palabras, el Hobbit parece ser una de las últimas especies humanas supervivientes, junto a la nuestra.
Esta semana marca el aniversario de las primeras publicaciones en Nature que describen el Hobbit, e incluso después de una década de debate, el diminuto esqueleto sigue provocando controversia. Algunos expertos sostienen que el esqueleto no representa su propia especie y no es más que un ser humano moderno enfermo. Es fácil perderse en las teorías sobre de dónde H. floresiensis viene y cómo llegó a Indonesia.

CONEXIÓN CON EL HOMO ERECTUS

Al principio, los arqueólogos sospecharon que estaban viendo los huesos de un niño humano moderno. Pero un análisis más profundo les hizo cambiar de opinión. Los homínidos más antiguos, como Australopithecus afarensis, de 3,2 millones de años, conocido desde el famoso fósil de "Lucy", reforzaron las mandíbulas, los huesos de la cadera y acampanaron sus patas cortas. Esas mismas características se muestran en H. floresiensis. El pequeño cráneo del Hobbit indica que la especie tenía un cerebro del tamaño de una naranja, y se asemeja asi al Homo habilis, que vivió hace 2,4 a 1,4 millones de años. El Hobbit también posee la estructura del cerebro de Homo erectus, que apareció hace casi 2 millones de años.
A medida que los investigadores profundizaban, se hizo evidente que H. floresiensis tenía una curiosa mezcla de rasgos modernos y primitivos. "Es algo como si, de repente, hubiera un laboratorio de la evolución humana que registraba lo que estuvo ocurriendo" dice Rick Potts, un paleoantropólogo que dirige el programa Orígenes Humanos del Museo Nacional de Historia Natural .
Dada la 'juventud' del esqueleto, algunos expertos han sugerido que H. floresiensis representa un humano moderno con enanismo, síndrome de Down u otras patologías que podrían explicar la baja estatura y el cerebro. Pero ninguna patología humana moderna puede explicar todas las características de El Hobbit. En particular, los huesos de la muñeca de H. floresiensis no contienen ciertas características distintivas de los pies, la cara y la muñeca presentes en los huesos de humanos modernos.
En cuanto a su procedencia, no es La Comarca. Quizás el escenario más ampliamente aceptado es que H. floresiensis evolucionó a partir de una versión de H. erectus. Coincidentemente, los restos del Homo erectus han aparecido en la isla indonesia de Java. Los primeros fósiles de H. erectus descubiertos fuera de África, en Dmanisi en Georgia, también han demostrado que estos homínidos no eran siempre los grandes ejemplares que sospechábamos que eran. Esqueletos de Dmanisi son más pequeños y conservan algunas características primitivas. Todo esto aporta indicios de que un grupo de H. erectus pudo haber hecho su camino hacia el sudeste asiático continental, y una población podría haber varado en Flores y dado lugar al Hobbit.

ENCOGIÓ EN RESPUESTA A LA FALTA DE RECURSOS

Respecto a qué lo hizo tan pequeño, las principales teorías sugieren que el ancestro de H. floresiensis podría haber sido objeto de enanismo insular. Las islas producen un conjunto único de presiones evolutivas, entre ellas recursos limitados y en ocasiones poco fiables. Para compensarlo, algunos animales evolucionan a tamaños corporales más pequeños que requieren menos energía para mantener.
Los defensores de los orígenes modernos de H. floresiensis han vinculado el tamaño del cerebro pequeño con trastornos del desarrollo como microcefalia, lo que impide el crecimiento del cerebro. Inicialmente, los investigadores se preguntaron si el enanismo insular podría de hecho reducir el tamaño del cerebro con el grado visto en H. floresiensis. Sin embargo, un estudio de 2009 publicado en la revista Nature encontró que en hipopótamos sometidos a enanismo isla en Madagascar, el cerebro es desproporcionadamente menor que el cuerpo. Un gran cerebro requiere mucho mantenimiento, así que tiene sentido que el cerebro puede estar sujeto a presiones evolutivas más fuertes.
En cuanto a cómo pudo llegar a la isla, los ancestros de H. floresiensis habrían necesitado un bote o balsa. Aunque no queda fuera del reino de la posibilidad, no hay evidencia de que H. erectus construyera barcos. Lo más probable es que una población de H. erectus temprana quedase varada en un trozo de vegetación que formase una microisla, que se desprendió de la parte continental y chocó con Flores. Esto es en realidad bastante común en las zonas costeras durante un tifón o tsunami.
La datación inicial de ceniza volcánica en el sedimento alrededor de los fósiles de H. floresiensis pone los huesos entre 38.000 y 18.000 años de antigüedad. Pero otras pruebas arqueológicas, tales como herramientas de piedra en la cueva Liang Bua cueva, se extiende desde hace 94.000 a 13.000 años. Investigadores del Smithsonian Institute están realizando citas análisis sobre los esqueletos con la esperanza de perfeccionar la edad del Hobbit. Las herramientas más antiguas de piedra datadps hace 1,02 millones años pueden haber pertenecido a H. floresiensis, o más probablemente sus antepasados.

Fuente: Europapress: http://www.europapress.es/ciencia/ruinas-y-fosiles/noticia-hobbit-sigue-provocando-controversia-diez-anos-despues-hallazgo-20141023104642.html

Why early humans reshaped their children´s skulls? (Australia)

It doesn't take a degree in human anatomy to realise that there is something unusual about the Cohuna skull. With its flat, sloping forehead and prominent brow ridge, it looks distinctly primitive.
For decades, the prehistoric Cohuna skull and others like it have occupied a central and contentious role in answering one of the most important questions in human evolutionary studies: where did our species, Homo sapiens, come from?
Most anthropologists now agree that the skulls don't demand a rewrite of the human evolution text books, but this, paradoxically, has made them all the more intriguing. It confirms that they owe their strange appearance not to the blind hand of evolution but to the guiding hand of humanity. Australia's ancient inhabitants were among the first in the world to deliberately transform the shape of their own skulls - and their motives for doing were probably not as strange as they might at first appear.
The skull was a source of controversy from almost the moment it was ploughed up in a field near the town of Cohuna in Victoria, Australia, in 1925. Some researchers enthusiastically proclaimed its strange shape and the generous coating of minerals encrusted around it showed that it predated all then known human skulls, and must therefore have belonged to one of our earliest ancestors. Sceptics, who pointed out it was found in geologically recent soil not far below the surface, were just as certain it did not. They soon won the argument. Genuinely primitive and ancient human skulls were discovered in Africa around this time, and over time anthropologists came to accept that it was there, rather than in Australia, that humanity had evolved long ago. The Cohuna skull was clearly unusual and its anomalous shape was difficult to explain, but it was quietly forgotten.

In the late 1960s, even more of the bizarre skulls were discovered

Or, at least, it was forgotten for a time. In 1948, a second skull, almost identical to the first, was unearthed during excavations at Nacurrie, barely 100 kilometres from the spot where the Cohuna skull one was found.
As if that wasn't strange enough, even more of the bizarre skulls were soon discovered. The most deformed of them all – the Coobool Creek 65 skull – was discovered about 30 kilometres from Nacurrie, and in the late 1960s it was followed by more skulls at another nearby site called Kow Swamp.
By now it was possible to estimate the age of fossils using carbon dating: the Kow Swamp specimens were about 9,000 to 13,000 years old, while the Nacurrie skull was about 11,000 years old. The Coobol Creek remains were about 14,000 years old. This makes the fossils prehistoric, just as the enthusiasts in the 1920s had suspected. But the sceptics had been correct too as human fossils found in Africa were dated at between 3 and 4 million years old. Even our species, Homo sapiens, comfortably predates the strange Australians, as skulls with all the features of modern humans are found in rocks as old as 160,000 years.
The age of the Australian skulls did raise a question, though. Their distinctive sloping foreheads and prominent brow ridges are very like those of an ancient human species called Homo erectus, that lived between 2 million and 140,000 years ago. Why did the Australian skulls look so eerily like this long-dead species?
There was an obvious explanation, according to some researchers. H. erectus must have lived on in Australia until as recently as 10,000 years ago. Others went even further, arguing that H. erectus in southeast Asia and Indonesia had gradually evolved into today's indigenous Australians, with the strange skulls evidence of the process in action.
This idea fits in with what is often called the multiregional theory for the origin of our species, and it directly contradicts the other major idea for the origin of modern humans - the Out of Africa theory. Multiregionalists suggest that our species evolved from ancient H. erectus populations living in Africa, Eurasia and Australia. Out of Africa supporters argue that modern humans evolved in Africa and gradually spread out around the world from there some 60,000 years ago.
Today most researchers favour the Out of Africa model - not least because our genes suggest all living humans can trace their ancestry back to Africa about 60,000 years ago. But some multiregionalists remain, says Darren Curnoe at the University of New South Wales in Sydney, Australia, and the unusual Australian skulls are key specimens to support their theory.

It is far more likely that their flat foreheads were sculpted by human hands

Curnoe himself once advocated a version of the multiregional theory in Australia after some initial work on the Kow Swamp skulls - but no longer. "I had a road to Damascus moment," he says, and he now thinks the skulls belong to our species, despite their strange appearance. "The so-called erectus-like features are actually not erectus features at all."
It’s true that H. erectus and the Australian skulls both had a sloped forehead and prominent brow ridges, says Curnoe, but there the similarities end. H. erectus had a wide skull and a small braincase, while the unusual Australian skulls are narrow and have large braincases, just like today’s humans do. This makes it highly unlikely that their flat foreheads were shaped by ancient H. erectus genes - and far more likely that they were actually sculpted by human hands.
"If you have a forehead that is exaggerated in flatness due to artificial deformation, combined with a naturally narrow skull, then you end up with an exaggerated brow ridge," says Curnoe. "That's exactly what we see in the Australian skulls."
The idea that the Australian skulls were artificially deformed was first suggested in the mid 1970s. Over the last 40 years the idea has gradually become the mainstream view. The deformation would have occurred when the skull's owners were infants under 12 months in age. Our skulls are soft during this period, and so parents or other adults can use boards, bandages or regular head massaging to control its growth trajectory.

Chimp and great ape skulls in general are equally soft after birth and equally prone to deformation

Artificial skull deformation is possible largely because of compromises deep in our evolutionary past. Humans, and some of our great ape relatives including the chimpanzee, have larger brains than we should for animals of our size. Most of that brain growth occurs after humans and other apes are born - and the initial growth spurt, in the first few years of life, is so rapid that young brains can grow faster than young bones. Consequently, not all of the bones in the skull are fused together when we are born, to allow the brain to push them apart as it expands. Our skull does not begin to fuse into a single solid unit until we are at least a year old.
This makes the skulls of human and great ape infants surprisingly soft and amenable to moulding into a new shape that will be locked in place when the skull does fuse together. "Chimp and great ape skulls in general are equally soft after birth and equally prone to deformation," says Christoph Zollikofer at the University of Zurich in Switzerland. "However, great apes do not have the cognitive and techno- cultural abilities to [modify their infants' skulls]."

Skull modification might have been done with the aim of making males look more masculine

Human brains began to grow particularly large, and human infant skulls became particularly pliable, about 2 million years ago. The first evidence for possible skull modification among our ancestors comes in the form of some 45,000-year-old Neanderthal skulls, but their unusual shape could equally be due to flexing of the bones following burial, says Zollikofer. There is also a 20,000-year-old skull found near Beijing in China that may have been modified, but the remains have been lost and there are questions over the true age of the skull.
This adds to the importance of the Australian skulls: they have been studied many times, and most researchers are convinced that they have been artificially modified - making them possibly the oldest good evidence we have of the practice.
Perhaps researchers would have realised that the skulls were deliberately modified when they were first discovered, if not for the fact that the alterations made them look similar to those of H. erectus. It’s unlikely that prehistoric Australia's skull shapers deliberately aimed to make their skulls look like those of the long extinct human species. Curnoe suggests that modification might instead have been done with the aim of making males look more masculine, which happens to have accentuated features also seen in H erectus. "But of course I'm speculating," he stresses.
In truth we will never know precisely why some prehistoric Australians practiced skull modification. However it is known that people from several other cultures in the more recent past also did so, and historical accounts of their motivations might provide clues. Michael Obladen at Charité University Medicine Berlin, in Germany, has compiled some of these accounts. His works reveals the practice has generally been carried out as a means to improve the social prospects of infants.

Head shaping seems to be a human cultural achievement rooting in the belief in an 'unfinished self'

In pre-Columbian America, for instance, head shaping helped elite members of society to define themselves: an elongated skull was seen as more beautiful and a sign of noble birth. The same thing applied in 19th century Nicaragua. And for some of the Native American tribes including the Chinook and the Cowlitz in 19th century North America, a forehead that had been deliberately flattened - like those of the Australian skulls - was a mark of freedom while those with rounded foreheads were looked down on.
To nobility, beauty and freedom we can add one more motive of some skull shapers. Even into the 20th century one tribe in Papua New Guinea modified their infants in the belief that it boosted the child's intelligence.
"Head shaping seems to be a human cultural achievement rooting in the belief in an 'unfinished self' - the belief that something can and must be improved in the newborn baby," says Obladen - and that's a belief that still exists even in today's developed societies.
Twenty years ago, health professionals in North America, Europe, Australia and New Zealand launched campaigns to encourage parents to place babies on their backs to sleep, as a way to reduce deaths from Sudden Infant Death Syndrome, also known as cot death. By 2002, the campaigns had paid off. In the US, the proportion of parents placing infants on their back to sleep had risen from 13% to 72% - and the number of deaths from SIDS had halved, to just 6 babies in every 10,000.
But a new problem emerged in its place. Encouraging parents to routinely putting babies to sleep on their backs before their soft skulls harden led to a dramatic increase in cases of plagiocephaly, also known as flat head syndrome. A study published last year found almost half of a sample of 440 healthy young babies attending two clinics in Calgary, Canada, showed signs of it.

We will probably never know exactly why Australia's ancient inhabitants shaped their skulls

The condition can be counteracted with a bit of intentional skull modification in the same spirit as the procedures used in prehistoric Australia, using headbands or cranial moulding helmets to return a more socially acceptable shape. It is, however, debatable whether these interventions are necessary. One medical trial found that encouraging parents to vary the sleeping position of their infant was just as effective as using a cranial moulding helmet.
In many ways, the strange Australian skulls have been gradually losing their scientific importance, first as belonging to our oldest human ancestors and then as exciting support for the multiregional theory of our species' origins. But arguably they have gained social importance, providing a unique insight into the behaviour of humans living more than 10,000 years ago. We will probably never know exactly why Australia's ancient inhabitants shaped their skulls, but all the available evidence from more recent cultures engaging in the same practice suggests they did so to improve their social prospects – mirroring the rationale for the use of cranial moulding helmets today.
In this light, perhaps the Cohuna skull is not quite so strange after all.

Source: BBC: http://www.bbc.com/earth/story/20141013-why-we-reshape-childrens-skulls?ocid=twert

Ancient Egyptian sarcophagus discovered in Essex living room (United Kingdom)

An ancient Egyptian sarcophagus has been discovered sitting in a living room in Essex.
Experts from Reeman Dansie Auctioneers stumbled across the incredible find after asking to look around an elderly woman’s house when she moved to a nursing home.
Rather than a few bits of jewellery, they found the 3,000-year-old coffin, which they believe was once the final resting place for a noblewoman.
Mr Stacey, the valuer for Colchester-based auctioneer Reeman Dansie, was the first to find the sarcophagus.
‘The hairs went up on the back of my neck when I walked into the room,’ he said.
The antiques specialist also said it was ‘certainly the oldest item I have been asked to look at in my career’.
It is thought that the elderly woman bought the item when a local museum closed down, and experts at the auction house believe the coffin made its way to the UK during the Napoleonic wars in the 19th century.
James Grinter, the auction house’s managing director, said: ‘It was very common for people to collect ancient Egyptian objects then.’
‘It’s quite an eerie thing but absolutely stunning – it takes your breath away,’ he added.
The sarcophagus has an estimated value of £6,000, but at auction could go for much more than this.

Source: Metro: http://metro.co.uk/2014/10/23/ancient-egyptian-sarcophagus-discovered-in-essex-living-room-4917753/?ito=facebook

Bronze Age pottery find in archaeological dig on Lewis (Scotland)

A significant Bronze Age pottery find has been made during an archaeological dig on the east side of Lewis.
Pieces believed to date from between 1500 and 1000 BC were unearthed in the Point area.
Scottish Water had been working on a new line when a saddle quern, used for grinding corn, was spotted.
The site was initially thought to be an Iron Age dwelling but experts now believe they are dealing with something older.
The water line has been diverted and the site evaluated by a specialist team.
Archaeologist Alastair Rees said: "The pottery that we first found initially seemed to be from the Iron Age.
"But since then we have found much more pottery and it is definitely Middle Bronze Age, which is much older in date.
"So we have had to rethink the site considerably."

Source: BBC News: http://www.bbc.com/news/uk-scotland-highlands-islands-29737780

Archaeologists Unearth Bronze Belt Of Bulgar Warrior (Bulgaria)

Archaeologists excavating a fortress near Bulgaria's north eastern town of Dobrich unearthed bronze elements from a belt of a Bulgar warrior, reports the Standart daily.

Archaeologist Boyan Totev told journalists that this is the first such find by archaeologists in Bulgaria. Parts of another belt has been found by treasure hunters, again near Dobrich.

“This one is whole and we expect to find the buckle and the loop,” he said. “The elements are made of bronze and are dated end of IX c. AD. The belt belonged to a middle rank soldier and has been decorated with floral motives.”

The director of the Dobrich regional history museum Kostadin Kostadinov told the journalists that the fortress was probably built to guard the basilica which was already found nearby. The entire area is a cult site and archaeologists suspect that further excavations can find more religious artifacts and buildings.

Earlier this year at the same site the archaeologists excavated a church treasure of bronze Byzantine coins.

Source: Novinite.com:
http://www.novinite.com/articles/164228/Archaeologists+Unearth+Bronze+Belt+Of+Bulgar+Warrior

Une magnifique mosaïque découverte dans la tombe d’Amphipolis (Grèce)

Chi va piano, va sano. Depuis l'été, les archéologues grecs qui ont pénétré l'intérieur de la plus grande tombe de Grèce progressent lentement. Il faut dire que la pêche est plutôt miraculeuse. Deux magnifiques sphinx, sans tête, dès l'entrée. Puis deux impressionnantes cariatides, de très grandes statues de femmes minutieusement exécutées. L'orée d'une mystérieuse quatrième salle, en bas d'un escalier sans doute, est apparue. Il faut avancer précautionneusement, et enregistrer un maximum d'informations.
Mais la fouille vient de franchir une nouvelle étape. Les archéologues avaient jusqu'ici dégagé en partie trois salles. Et la seconde paraissait étrangement vide. Quand les archéologues l'ont complètement vidée de la terre qui la remplissait, ils ont compris pourquoi. Elle renfermait une mosaïque de tout petits galets de plusieurs couleurs. « Une découverte sensationnelle » commente l'historien grec Miltiade Hatzopoulos. Elle représente Hermès conduisant les deux chevaux d'un char sur lequel se trouve un homme barbu, coiffé d'une couronne de feuilles et drapé d'une toge rouge. Hermès est reconnaissable à ses sandales ailées, son chapeau, sa cape et son bâton, le caducée. Quant au personnage barbu, il rappelait un peu Philippe II, le père d'Alexandre le Grand, représenté de cette façon sur certaines monnaies. Mais il s'agit plus vraisemblablement d'Hadès, le dieu des Enfers.
Derrière ce dernier, la mosaïque n'était pas complètement dégagée, encore, dimanche : il y avait alors éventuellement la place pour un troisième personnage. Plusieurs commentateurs, dont l'historien Miltiade Hatzopoulos, citaient alors déjà Perséphone, fille de la déesse Déméter. La révélation de la totalité de la mosaïque, révélant une femme vêtue d'une tunique blanche, le confirme aujourd'hui. « La mosaïque évoque clairement une scène classique de la mythologie, l'enlèvement de Perséphone. Or c'est précisément cette scène qui est dépeinte dans deux tombes royales de la dynastie macédonienne. » La première figure sur le trône de la « tombe d'Eurydice » du nom de la grand-mère d'Alexandre le Grand, qui pourrait en être l'occupante − la tombe, bien datée, est à peu près contemporaine de sa mort. La seconde était dépeinte sur le fronton de la probable tombe du père d'Alexandre. Dans une interview, l'archéologue responsable de la fouille laisse entendre, sans toutefois le confirmer officiellement, qu'il s'agit bien d'une tombe d'un des membres de la famille d'Alexandre le Grand.
Dans la mythologie grecque, Hadès enlève Perséphone pour l'emmener aux Enfers, plongeant sa mère Démeter, déesse de l'agriculture et des moissons, dans le chagrin. Mais Zeus finit par accorder à cette dernière d'avoir sa fille avec elle la moitié de l'année, donnant naissance aux saisons.
La scène représentée est clairement funéraire − le dieu Hermès est en effet celui qui mène les âmes aux Enfers. Cela lève définitivement les doutes qu'avaient certains archéologues sur la nature du monument : il s'agit bien d'une tombe. Beaucoup avaient glosé, en effet, sur l'absence de porte, qui fermait habituellement les tombes macédoniennes de cette époque. Mais la fouille a mis au jour il y a peu les débris d'une porte en marbre dans les remblais. Elle se place à l'entrée de la troisième salle, juste après la mosaïque.
Il y a aussi un trou, pour le moment inexpliqué, dans la mosaïque, d'environ 80 centimètres de diamètre. Galerie de pilleurs, érosion dû à un écoulement d'eau, choc, on n'en connaît pas la raison. Mais les débris en sont assez largement présents dans les remblais. Des restaurateurs devraient donc pouvoir reconstituer en partie la région manquante.
Des inscriptions ?
Selon une chercheuse américaine, Dorothy King, le ministère de la culture grec n'aurait pas rendu publique une découverte faite début 2014. Elle relierait en fait Alexandre à la ville d'Amphipolis. Et pourrait du même coup lier ce monument au conquérant. L'inscription, si c'en est une, parlerait des « chevaux d'Alexandre ». Cette information, si elle était confirmée, renforcerait l'une des principales hypothèses sur le rôle de ce monument. Ce serait une tombe qu'Alexandre le Grand se serait fait construire pour lui-même, mais qu'il n'aurait pas occupé, les aléas de sa succession ayant finalement conduit son corps en Égypte, à Alexandrie.
Comme l'ouverture de la tombe n'a commencé a priori qu'à l'été, cela signifierait que les archéologues auraient trouvé cette inscription à l'extérieur du tumulus : sans doute sur les pierres du mur d'enceinte, ou devant l'entrée au sphinx. Ou encore au sommet du tumulus, là où se trouvent les fondations du piédestal de la statue du lion (voir les liens ci-dessous). La presse grecque avait annoncé la découverte de deux inscriptions début septembre, que le ministère avait ensuite mollement démenti.

Le Monde: http://archeo.blog.lemonde.fr/2014/10/16/une-magnifique-mosaique-decouverte-dans-la-tombe-damphipolis/

Inscription dedicated to Emperor Hadrian uncovered in Jerusalem (Israel)

A large fragment of stone engraved with an official Latin inscription dedicated to the Roman emperor Hadrian, is being hailed as an important discovery for understanding the history of Jerusalem nearly two thousand years ago.
During the past year the Israel Antiquities Authority (IAA) conducted salvage excavations in several areas north of Damascus Gate where the stone  was discovered. It had evidently been re-shaped and incorporated into the opening of a deep cistern at a later date.

Latin inscription

The inscription, consisting of six lines of Latin text engraved on hard limestone, was read and translated by Avner Ecker and Hannah Cotton of the Hebrew University of Jerusalem:
“To the Imperator Caesar Traianus Hadrianus Augustus, son of the deified Traianus Parthicus, grandson of the deified Nerva, high priest, invested with tribunician power for the 14th time, consul for the third time, father of the country (dedicated by) the 10th legion Fretensis – Antoniniana.”
According to Ecker and Cotton, “This inscription was dedicated by Legio X Fretensis to the emperor Hadrian in the year 129/130 CE.”
This fragment completes another piece discovered nearby in the late nineteenth century and its inscription was published by the French archaeologist Charles Clermont-Ganneau. That stone is currently on display in the courtyard of Studium Biblicum Franciscanum Museum.

Presence of the Tenth Legion in Jerusalem

A very small number of official Latin inscriptions have been discovered in archaeological excavations throughout the country, and this one represents a tangible confirmation of the historical account regarding the presence of the Tenth Legion in Jerusalem during the period between the two revolts, and possibly even the location of the legion’s military camp in the city, and one of the reasons for the outbreak of the Bar Kokhba revolt several years later and the establishment of ‘Aelia Capitolina’.
The events of the Bar Kokhba revolt are ascribed to the reign of the emperor Hadrian. He is remembered in Jewish history for having issued dictates imposing the persecution and forced conversions of Jews, which the sources referred to as the ‘Hadrianic decrees’. The history of the Bar Kokhba revolt is known from, among other things, the works of the contemporary Roman historian Cassius Dio, who also mentions Hadrian’s visit to Jerusalem in the year 129/130 CE, within the framework of the emperor’s travels in the eastern empire. These travels are also documented on coins issued in honour of the occasion and in inscriptions specifically engraved prior to his arrival in different cities. This is apparently exactly what happened in Jerusalem.
The fate of Jerusalem following the destruction of the Second Temple (70 CE) and prior to the Bar Kokhba revolt (132-136 AD) is one of the major issues in the history of the city, and therefore the discovery of the inscription helps with the understanding of these major events.
According to Dr. Abner, “The inscription itself might have been set in the top of a free-standing triumphal arch on the city’s northern boundary such the Arch of Titus in Rome.”

Source: Past Horizons: http://www.pasthorizonspr.com/index.php/archives/10/2014/inscription-dedicated-to-emperor-hadrian-uncovered-in-jerusalem