jueves, 31 de julio de 2014

Ice Age lion figurine gets its head back (Germany)

Archaeologists from the University of Tübingen have found an ancient fragment of ivory belonging to a 40,000 year old animal figurine. Both pieces were found in the Vogelherd Cave in southwestern Germany, which has yielded a number of remarkable works of art dating to the Ice Age.

A three dimensional sculpture

The mammoth ivory figurine depicting a lion was discovered during excavations in 1931. The new fragment makes up one side of the figurine’s head, and the sculpture may be viewed at the Tübingen University Museum from 30 July.
“The figurine depicts a lion,” says Professor Nicholas Conard of Tübingen University’s Institute of Prehistory and Medieval Archaeology, and the Senckenberg Center for Human Evolution and Palaeoenvironment Tübingen.
“It is one of the most famous Ice Age works of art, and until now, we thought it was a relief, unique among these finds dating to the dawn of figurative art. The reconstructed figurine clearly is a three dimensional sculpture.”

Mammoth ivory figurines

The new fragment was discovered when today’s archaeologists revisited the work of their predecessors from the 1930s. “We have been carrying out renewed excavations and analysis at Vogelherd Cave for nearly ten years,” says Conard.
“The site has yielded a wealth of objects that illuminate the development of early symbolic artefacts dating to the period when modern humans arrived in Europe and displaced the indigenous Neanderthals.”
He points out that the Vogelherd Cave has provided evidence of the world’s earliest art and music and is a key element in the push to make the caves of the Swabian Jura a UNESCO World Heritage site.
Vogelherd is one of four caves in the region where the world’s earliest figurines have been found, dating back to 40,000 years ago. Several dozen figurines and fragments of figurines have been found in the Vogelherd alone, and researchers are piecing together thousands of mammoth ivory fragments.

Source: Past Horizons:
http://www.pasthorizonspr.com/index.php/archives/07/2014/ice-age-lion-figurine-gets-its-head-back

Hallan restos de una ocupación altomedieval y piezas romanas en las obras del Seminario (Segovia)

Las obras que se realizan en el Seminario Diocesano de Segovia han sacado a la luz restos de una ocupación altomedieval, así como algunas piezas romanas. La Comisión Territorial de Patrimonio, que se reunió este lunes en la Delegación de la Junta, autorizó la actividad arqueológica de carácter preventivo vinculada al proyecto básico y de ejecución de las obras de conservación en este edificio, según informa Ical.
Durante la rehabilitación del inmueble histórico se han descubierto distintas estructuras de destacable interés arqueológico que han requerido la puesta en marcha de actuaciones específicas de estudio y documentación, como las que dio el visto bueno la comisión y que conllevarán un control del movimiento de tierras durante la intervención en el sótano.
Fuentes del Gobierno regional especifican que en la entrada del claustro se han identificado una serie de muros y pavimentos superpuestos, consistentes en basas y un tambor de granito, situados en su posición original. En la zona del sótano se han hallado determinadas piezas que podrían apuntar a la existencia de una ocupación altomedieval, como son tres silos de planta circular excavados en la roca, con restos cerámicos. También se han recogido varias piezas romanas.

Sanemaniento del suelo

Además de este asunto, la Comisión autorizó la modificación del proyecto de obras que se están realizando en el Seminario y que consisten en una ampliación de las mismas con el objetivo de reparar el sótano y la escalinata exterior.
En la planta semisótano, la que corresponde a la baja del claustro, se realizará una labor de saneamiento del suelo para facilitar su uso, mediante la pavimentación con losas. Por otra parte, se procederá a una recolocación de los peldaños de la escalinata exterior, que son posteriores a la construcción del edificio y que fueron instalados por un cambio de nivel en la vía, con el objetivo de uniformar la altura de los mismos.
En el edificio ya se han acometido otras obras de mejora desde 2012, como son la intervención en las cubiertas inclinadas para resolver la entrada de agua, la renovación de las carpinterías de madera de los niveles segundo y tercero del patio, el refuerzo del forjado del techo de la primera planta y en el año pasado, las catas en la fachada para el estudio y conocimiento del monumento.

Muralla de Segovia

La comisión también ha dado el visto bueno a las obras de estabilización de la Muralla de Segovia para consolidar el sustrato rocoso en la zona de la Cueva de la Zorra. Se trata de una continuación de las actuaciones realizadas en este lugar, finalizadas en diciembre de 2013, y de las que quedaron rocas apeadas de forma provisional.
Las obras consistirán en el apuntalamiento de la roca por medio de una estructura metálica para acometer los trabajos con seguridad. Posteriormente, se ejecutarán los sondeos para determinar la profundidad a la que se encuentra el firme y se realizará la cimentación profunda con pilotes de acero, atados en la cabeza con hormigón armado. Finalmente, sobre esta viga se apoyará el muro de mampostería que sustentará la roca. Patrimonio ha prescrito que las intervenciones respeten las estructuras históricas existentes en la zona y la antigua cantera.

Fuente: El Norte de Castilla:
http://www.elnortedecastilla.es/segovia/201407/28/hallan-restos-ocupacion-altomedieval-20140728195639.html

miércoles, 30 de julio de 2014

Recuperar las pinturas prehistóricas con luz invisible

No están escritos en papel ni se precisa el calor del fuego para leerlos. La tinta no es limón, ni la pluma se unta en un cuenco para plasmar un mensaje que el escribano no quería que usted viera. Aunque el tiempo, efectivamente, ha convertido muchas de esas pinturas rupestres en una de esas cartas secretas. La empresa vallisoletana Arbotante ha logrado descubrir de la nada, un todo. En lugares donde, en principio, no había rastro de una antigua pintura, «empezaron a aparecer manchas de color». ¿Cómo?
El origen, cuenta David Benito, se encuentra en Estados Unidos. Allí existía una aplicación que se utilizaba para potenciar los colores de las pinturas que allí existen -que, por otra parte, son muy diferentes a las europeas-. «Cogía colores más claros, más oscuros, de la misma gama, y los convertía en manchas uniformes». Un paso importante, pero los socios de Arbotante estaban convencidos de que esta aplicación podía dar mucho más de sí. «Vimos que faltaba algo».
Entonces, comenzaron a utilizar fuentes de luz sensible -rayos infrarrojos e infravioleta-. «Creamos unos mecanismos de focos de luz controlada con diferentes longitudes de onda y lo empezamos a aplicar», explica David Benito. Tras observar que aparecían manchas que in situ no se veían, lógicamente profundizaron más en la idea, pues las paredes de las cuevas podían ser un tesoro. «Podía haber mucha información invisible al ojo humano; estaba ahí, pero jamás se verían».
La clave fue analizar los pigmentos que utilizaban los hombres del paleolítico. Conocer qué longitudes de onda absorbían y cuáles reflejaban. Elaboraron unas tablas con las características de cada uno. Y es que, realmente en el caso de la prehistoria, es sota, caballo y rey: se sabe que el rojo es óxido de hierro, por ejemplo, como sucede con los otros cinco o seis colores más utilizados por los antiguos pobladores de la Península Ibérica y prácticamente de toda Europa.
Con las diferentes longitudes de onda y fotografías de las pinturas con cámaras multiespectrales lograron muchas capas en las quedaba patente las distintas longitudes de onda que reflejaban o absorbían. Esto les sirvió, además, para saber si las manchas de color que hay en una pared «son recientes de musgo o de una escorrentía o si se trata de parte de un dibujo realizado con un pigmento determinado», cuenta Benito.
Una de las claves del proyecto es que en Estados Unidos se centraban sobre el espectro visible de la luz, mientras que Arbotante siempre lo hizo sobre el espectro invisible. «Ésa es la gran novedad». Es lo que les permite no sólo fijarse en el realce de una imagen, sino en lo que no se ve.
No tienen un límite de fechas, en absoluto. El objetivo es el pigmento y, aunque tenga centenares de miles de años, mientras quede una motita viva, les es suficiente. «Lo que nosotros utilizamos es un espectroscopio; hacemos fotografías y vemos las longitudes de onda que absorben o reflejan», apunta el investigador.
Descubrieron esta técnica hace unos cuatro años y comenzaron a probarla hace tres. Ahora, se encuentran finalizando la parte experimental, en la que llevan inmersos un año. Tienen apalabrados un par de yacimientos: uno en Zamora y otro en Ourense. «Es una zona escarpada que puede dar lugar a muchas sorpresas». Ya han realizado pruebas en varias zonas de la provincia del oeste castellano y leonés: Arribes del Duero, en la raya con Portugal, en el Lago de Sanabria... «Hay toda una colección de pinturas rupestres por esa zona». El próximo año presentarán su innovación en un congreso internacional de pinturas rupestres. «Habrá gente de muchos países que lo verán. Intercambiaremos impresiones y, seguramente, colaboremos en algún proyecto a nivel internacional, porque que ellos les interesa tanto como a nosotros y esta técnica ha causado mucha impresión», manifiesta Benito.

Iglesias románicas

La técnica de Arbotante produce, principalmente, sorpresa. Por ejemplo, de los arqueólogos, que «llevaban toda la vida creyendo que ya conocían todos los dibujos que había en una pared y de repente se han encontrado con elementos desconocidos». La empresa también ha realizado pruebas en la iglesia de Santa María de Wamba para recuperar unos frescos. Lo lograron hacer tanto con el dibujo como con el pigmento del interior. Porque no pretenden quedarse sólo en la pintura rupestre: casi todo el románico, por ejemplo, estaba pintado.

Fuente: El Mundo: http://www.elmundo.es/economia/2014/07/29/53d68368e2704e9a158b4595.html

Analysis confirms dairy farming in prehistoric Finland

The Finns are the world’s biggest milk drinkers today but experts had previously been unable to establish whether prehistoric dairy farming was possible in the harsh environment that far north, where there is snow for up to four months a year.
Research by the Universities of Bristol and Helsinki, published in Proceedings of the Royal Society B, is the first of its kind to identify that dairying took place at this latitude – 60 degrees north of the equator. This is equally as far north as Canada’s Northwestern territories, Anchorage in Alaska, Southern Greenland and near Yakutsk in Siberia.
Researchers used a series of techniques, not just to analyse the ancient pots, but also to look at modern-day Finnish peoples’ ability to digest milk into adulthood.

Evidence of milk fats

By comparing the residues found in the walls of cooking pots from two separate eras and cultures, dating to circa 3900 BC to 3300 BC and circa 2500 BC, the more recent pottery fragments showed evidence of milk fats.
This coincided with the transition from a culture of hunting and fishing – relying mainly on marine foods – to the arrival of ‘Corded Ware’ settlements which we now know saw the introduction of animal domestication.

Challenging conditions for over wintering

Lead author Dr Lucy Cramp, from the Department of Archaeology and Anthropology at Bristol University, said: “This is remarkable evidence which proves that four and a half thousand years ago, Stone Age people must have been foddering and sheltering domesticated animals over harsh winters, in conditions that even nowadays we would find challenging.”
The results also drew a connection between the ‘Corded Ware’ farming settlers – who were likely to have been genetically different to the hunting and fishing communities – and modern day Finns.
Fellow researcher Dr Volker Heyd added: “Our results show a clear link between an incoming pre-historic population, milk drinking and the ability to digest milk in adulthood still visible in the genetic distribution of modern Finland, which remains one of the highest consumers of dairy products in the world.”
Professor Richard Evershed, from the School of Chemistry said: “It never ceases to amaze me that these sensitive chemical signatures of changing human life survive in the archaeological record for thousands of years. And it leaves one pondering what was motivating the people to move into these challenging regions?”

Source: Past Horizons:
http://www.pasthorizonspr.com/index.php/archives/07/2014/analysis-confirms-dairy-farming-in-prehistoric-finland

Findings indicate ritual destruction of Iron Age warriors (Denmark)

In 2012 archaeological excavations revealed the bones of an entire army, whose defeated warriors had been thrown into the bogs near the Alken Enge wetlands in East Jutland, Denmark. Work has continued in the area since then and archaeologists and experts from Aarhus University, Skanderborg Museum and Moesgaard Museum have now made sensational new findings.
“We have found a wooden stick bearing the pelvic bones of four different men. In addition, we have unearthed bundles of bones, bones bearing marks of cutting and scraping, and crushed skulls. Our studies reveal that a violent sequel took place after the fallen warriors had lain on the battlefield for around six months,” says Project Manager Mads Kähler Holst from Aarhus University.

Ritual destruction

The remains of the fallen were gathered together and all the flesh was cleaned from the bones, which were then sorted and brutally desecrated before being cast into the lake. The warriors’ bones are mixed with the remains of slaughtered animals and clay pots that probably contained food sacrifices.
“We are fairly sure that this was a religious act. It seems that this was a holy site for a pagan religion – a sacred grove – where the victorious conclusion of major battles was marked by the ritual presentation and destruction of the bones of the vanquished warriors,” adds Mads Kähler Holst.

Corpses in lake

Geological studies have revealed that back in the Iron Age, the finds were thrown into the water from the end of a tongue of land that stretched out into Mossø lake, which was much larger back then than it is today.
“Most of the bones we find here are spread out over the lake bed seemingly at random, but the new finds have suddenly given us a clear impression of what actually happened. This applies in particular to the four pelvic bones. They must have been threaded onto the stick after the flesh was cleaned from the skeletons,” explains Field Director Ejvind Hertz from Skanderborg Museum.

Macabre rituals

The battles near Alken Enge were waged during that part of the Iron Age when major changes were taking place in Northern Europe because the Roman Empire was expanding northwards, putting pressure on the Germanic tribes. This resulted in wars between the Romans and the Germanic tribes, and between the Germanic peoples themselves.
Archaeologists assume that the recent finds at the Alken dig stem from an internal conflict of this kind. Records kept by the Romans describe the macabre rituals practised by the Germanic peoples on the bodies of their vanquished enemies, but this is the first time that traces of an ancient holy site have been unearthed.

Source: Past Horizons: http://www.pasthorizonspr.com/index.php/archives/07/2014/findings-indicate-ritual-destruction-of-iron-age-warriors

New insight into Neolithic Europe cattle domestication (Switzerland)

A research team from the University of Basel made a surprising find in a Neolithic settlement at the shores of Lake Biel in Switzerland: The DNA of a cattle bone shows genetic traces of the European aurochs and thus adds a further facet to the history of cattle domestication.
The results of this study are published in the journal Scientific Reports.

T haplogroup signature

Modern cattle are the domesticated descendant of the aurochs, a wild species that became extinct in the 17th century. The aurochs’ domestication already began roughly 10,000 years ago in the Near East. It is their DNA that reveals their ancestry: Aurochs of the Near East carry a maternally inherited genetic signature (mtDNA) called T haplogroup. Modern cattle still carry this signature and thus show that they derive from these early domesticated cattle of the Near East. This suggests that with the spreading of early farmers from the Near East, the domesticated cattle were imported to Europe at the same time.
Unlike the aurochs of the Near East, the local wild aurochs of Europe belonged to the P haplogroup. Up until now, scientists believed that the female European aurochs did not genetically influence the Near Eastern cattle imported during the Neolithic Age (5,500 – 2,200 BC).

Evidence for earlier cross-breeding

However, scientists from the University of Basel found a very small metacarpal bone from a Neolithic beast among other animal bones from a lake settlement at Twann in Switzerland and analysed its mtDNA. The analysis showed that the bovine bone carried the European aurochs’ genetic signature of the P haplogroup. The bone thus represents the first indisputable evidence that female European aurochs also crossbred with domestic cattle from the Near East.
The bone, dated to around 3,100 BC, is evidence for the earlier cross-breeding between a wild female European aurochs with a domestic bull. “If these were coincidental single events or rather cases of intentional crossbreeding cannot be clearly answered on the basis of our results”, explains Prof. Jörg Schibler, head of the research groups for Integrative Prehistoric and Archaeological Science (IPAS) from the Department Environmental Science at the University of Basel.

Exceptionally small animal

The animal, to which the bone belonged, was exceptionally small with a withers height of only 112 centimetres. “This raises a number of questions for us: How difficult was copulation or birth in this case? And how many generations did it take to develop such small animals?”, explains the archaeogenetics specialist Angela Schlumbaum in regards to the significance of the discovery.
The scientists assume that the early farmers of the Horgen culture (3,400 – 2,750 BC), to which the bone dates, could have been trying to create a new smaller and sturdier type of cattle especially suitable as draft animal by intentional crossbreeding with wild aurochs. This assumption would be in accordance with archaeological finds of wooden wheels, wagons and a yoke from the Horgen culture.

Source: Past Horizons: http://www.pasthorizonspr.com/index.php/archives/07/2014/new-insight-into-neolithic-europe-cattle-domestication

Ancient Roman Shipwreck Found in the Ligurian Sea (Italy)

An ancient Roman shipwreck has been discovered in the Ligurian Sea, 20 miles southwest of the island of Tino, at the western end of the Gulf of La Spezia.
The discovery was made by sonar engineer Guido Gay, who has located the ship at 500 meters deep. Renamed Dedalus 21, the vessel is estimated to be dating to the second century B.C. It is 15 meters long and has preserved many precious objects, including hundreds of amphorae of the Republican era, proof, says Gay, of the flourishing maritime trade between France, Spain and Rome, which imported wine, fish and other goods from those areas.
To protect the findings, the Superintendence for Archaeological Heritage of Liguria has issued an order prohibiting fishing and diving activities in the area.
In 2012, again in the area of ​​the island of Tino, Gay had found another Roman shipwreck dated between the 4th and 3rd centuries BC, containing numerous amphoraes as well. "Many of the amphoraes from that previous find were unfortunately reduced to fragments. This time, luckily, the site is better preserved."

Source: Italy Magazine: http://www.italymagazine.com/news/ancient-roman-shipwreck-found-ligurian-sea


Unique mortuary bundle found in Hidalgo (México)

A wrapped bundle found in a rock shelter in the Sierra Gorda, municipality of Zimapan, Hidalgo (Mexico), contains the skeletal remains of an adult, and represents a unique type of burial for this area. Local people notified The National Institute of Anthropology and History INAH on this finding, which likely dates to pre-Hispanic times.
Specialists have been carefully examining the individual, who is wrapped in a coloured textile and reed matting. Although the body has not been mummified (no soft tissue survives), its hair still adheres to its skull. The skeleton appears to be complete, but the archaeologists will not know for sure until they can open the bundle. 

Good conditions for preservation
The semi-desert ecosystem in the eastern part of the Sierra Gorda with its dry weather conditions, coupled with soil properties have contributed to the preservation of the skeletal remains and plant fibre in which it is wrapped.
“The characteristics of the parcel, the position of the bones on a seated flexed shape, type of burial wrapping and space in which it was deposited indicate that this is a pre-Hispanic burial,” said a specialist at the Hidalgo INAH Centre.
He added that it is the only one found so far in this region, which makes it quite a unique find. “It is known that within the Mesoamerican world view that caves and rock shelters were considered entrances to the underworld and homes for the deities of death, which explains their use as burial spaces.”
Currently the archaeologists are basing the age of between 16 and 24 years on the condition of the molars. Currently however, it is unclear if the burial is that of a male or female.

Origin unclear

The place where the body was found, was an area where both sedentary and nomadic groups merged, so more studies are required to decide on the origin of the individual. However, there may be a clue in the small set of cave paintings with abstract symbols only 500 metres away and within the rock shelter itself a layer of vegetable matter consisting of palm leaves and stalks as well as agave cactus was found by the archaeologists.

Source: Past Horizons: http://www.pasthorizonspr.com/index.php/archives/07/2014/unique-mortuary-bundle-found-in-hidalgo

Localizan tres sepulturas de 'Argar' en Callosa (Alicante)

La última campaña de excavaciones del MARQ (Museo Arqueológico de Alicante) ha descubierto tres sepulturas en el interior de una vivienda en el municipio de Callosa.
El descubrimiento de las sepulturas se produjo el pasado mes de junio en el yacimiento de las Laderas del Castillo tal y como comentan Juan Antonio López Padilla y Francisco Javier Jover Maestre, directores de la excavación, a la revista La Aventura de la Historia.
Los enterramientos en el interior de las viviendas era una práctica habitual de la antigua cultura del Algar- una sociedad de la Edad de Bronce que ocupó el área sudoriental de la península ibérica entre el año 2.100 y el 1.500 antes de Cristo-.
Las fosas encontradas correspondencon los retos de un niño ( o niña) menor de dos años, un hombre adulto y un niño de aproximadamente 6 o 7 años.
Sin embargo, la exploración de este yacimiento ya se había llevado a cabo por el jesuita Julio Fergús a principios del siglo XX y más tarde por el arqueólogo catalán Josep Colominas.
La Diputación de Alicante, tras comprobar el proceso de deterioro de los restos, ha querido impulsar este proyecto y ha puesto de manifiesto que la aldea era uno de los principales centros más poblados con un millar de habitantes en una extensión superior a dos hectáreas.
Además, entre los hallazgos más sorprendentes se encuentran dos figuritas de terracota con forma de toro: piezas excepcionales e inusuales en la Península.
Los directores de la excavación han explicado a su vez los siguientes pasos en esta investigación: con los tres esqueletos encontrados se pretende hacer un estudio antropológico de los mismos para conocer cómo era su alimentación, sus hábitos y su forma de vida. También se llevará a cabo una datación de radiocarbono para conocer al cien por cien la fecha en la que fallecieron estas tres personas.
Con este proyecto de excavaciones se podrá profundizar en el conocimiento de las sociedades arcaicas de la provincia de Alicante y el origen y costumbres de sus habitantes.

Fuente: El Mundo:
http://www.elmundo.es/la-aventura-de-la-historia/2014/07/18/53c66aa8268e3e1b0e8b4577.html

El cementerio multicultural de la antigua ciudad de Ostia (Italia)

Unos arqueólogos italianos han descubierto recientemente un cementerio en donde están enterrados multitud de personas de distinto nivel cultural. Pero lo más original de este nuevo hallazgo que está en contraste con lo anterior es que las tumbas encontradas pertenecen a la misma familia. , por lo que se deduce que se produjo una mezcla cultural dentro de la propia familia.
"Ostia siempre ha sido una ciudad muy abierta y dinámica" afirma Paola Germoni, directora de este proyecto arqueológico, a la cadena televisiva GMA News.
El cementerio, que se construyó hace más de 2700 años sobre el antiguo puerto de Roma es hoy un parque de 15.000 metros cuadrados, muy cerca de un castillo renacentista.
El cementerio está situado sobre las antiguas ruinas del antiguo puerto de Roma
El puerto lo fundó Anco Marcio, cuarto rey de Roma, para proporcionar a su ciudad acceso al mar y así asegurarse que ésta creciera económicamente mediante el intercambio de productos.
Este descubrimiento es el último que se ha producido en esta ciudad desde que en abril unos arqueólogos italianos descubrieran que las paredes de la ciudad medían un 35% más de lo que se pensaba, por lo que Ostia sería más grande que Pompeya.
El cementerio, sin duda, muestra que todas las personas eran "libres de hacer con su cuerpo lo que quisieran" afirma Germoni. Un derecho que perdieron en la era cristiana, cuando los rituales de enterramiento tenían que seguir el cristiano.
La última excavación que se llevó a cabo en 2012 ha revelado a su vez una residencia aristocrática construida sobre un suelo polícromo.


Fuente: El Mundo: http://www.elmundo.es/la-aventura-de-la-historia/2014/07/23/53cf7a6922601d76668b4570.html

Vuelta a la vida en castillo (Madrid)

Las pesadas puertas vuelven a abrirse, los salones de visitas que permanecieron cerrados durante siglos se iluminan de nuevo y vuelven a aparecer invitados en los salones. El Palacio de Goyeneche, Nuevo Baztán, y el Castillo de Buitrago de Lozoya, abren sus puertas durante los fines de semana de julio, agosto y septiembre.
El programa Abierto por obras de la Comunidad de Madrid permitirá conocer los secretos y el proceso de restauración de ambos conjuntos. La inscripción, los días y los horarios se tramitarán a través de la misma página web del ciclo.
En Buitrago de Lozoya se está llevando a cabo la restauración del pozo de la nieve del castillo, descubierto en transcurso de la intervención arqueológica desarrollada en el año 2012. Es una estructura tallada en la roca, con salida de desagüe al río Lozoya cuya referencia en los documentos históricos se remontan desde el siglo XVII hasta mediados del siglo XIX.
El segundo espacio, el conjunto histórico de Nuevo Baztán es uno de los primeros casos de poblaciones industriales de nueva planta surgidas en España en el siglo XVIII, fue allí donde se ubicaron las Fábricas Reales que desarrollaron los Borbones.
El palacio, construido entre 1699 y 1709 por José Benito Churriguera, quien incorporó al conjunto una iglesia al compartir una de las torres de la construcción. También creó un sistema rotacional de plazas concatenadas que permitió resolver la configuración del conjunto, declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico en el año 2000.
Juana la Beltraneja, Íñigo López de Mendoza o Juan de Goyeneche son algunos de los personajes históricos que por allí pasaron.

Fuente: El Mundo:
http://www.elmundo.es/la-aventura-de-la-historia/2014/07/11/53bfd80922601d86578b457c.html

El retratista de la memoria

Su primera cámara profesional fue una Braulio López de madera: «Era muy grande y se fabricaba en la calle del Ángel de Madrid», recuerda José Latova Fernández-Luna, fotógrafo especializado en patrimonio arqueológico. Desde mediados de los años 70, cuando realizó sus primeros trabajos en la Inspección Técnica de Arqueología en la Biblioteca Nacional, han ido pasando por sus manos muchos otros equipos fotográficos. De las tradicionales Minolta o Nikon a las cámaras digitales de alta resolución más avanzadas, las multiespectrales o los escáneres, capaces de realizar composiciones en tres dimensiones y desvelar detalles invisibles al ojo humano de obras de arte de numerosos periodos históricos.
Así, su objetivo ha fotografiado tanto fósiles de los primeros homínidos hallados en los yacimientos de Atapuerca (Burgos) o cuevas que albergan arte rupestre (hizo el primer inventario nacional), como el paisaje minero leonés de Las Médulas, del que los romanos extraían oro, o patrimonio del siglo XIX. «Latova ha trabajado en todos los ámbitos de la arqueología. Ha hecho fotografías en excavaciones, exposiciones, museos...», enumera Enrique Baquedano, director del Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid (MAR), en Alcalá de Henares, durante la inauguración de una exposición en la que se repasa su obra y se reflexiona sobre la importancia de la fotografía de patrimonio como método de documentación y herramienta científica.
«Los arqueólogos no podemos excavar dos veces en el mismo yacimiento, como Heráclito no podía bañarse dos veces en el mismo río», señala Baquedano en el prólogo del libro de la exposición para recordar la gran responsabilidad que tienen a la hora de documentar sus trabajos, pues «cualquier excavación implica una destrucción».
La muestra José Latova. Cuarenta años de fotografía arqueológica española. 1975-2014 podrá visitarse hasta diciembre y recoge más de un centenar de imágenes, instalaciones audiovisuales y revistas en las que se ha publicado su obra. «Realizar la selección ha sido una tarea muy ardua», asegura Baquedano mientras realiza una visita guiada a la muestra. Y es que, según estima Latova, a lo largo de estas cuatro décadas, ha debido tomar más de un millón de fotografías. Quizás un millón y medio. Parte se conserva en los archivos del Ministerio de Cultura, pues hasta 1989 trabajó como fotógrafo para la administración estatal.
Desde 1990 ejerce su labor de forma independiente. La mayor parte de los proyectos que conforman su trayectoria han sido realizados conjuntamente con Miguel Ángel Otero, al que considera su maestro. A través de imágenes como la que tomó en 1977 de la antigua sede del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz puede comprobarse la transformación del concepto de museo. También se muestran los avances que han permitido tomar fotos de calidad en cuevas o bajo el agua, dando lugar a la arqueología submarina. Algunas de las obras retratadas han sido destruidas y sólo se conservan en fotos y en la memoria.
«Me ha gustado recuperar imágenes que hacía muchos años que no veía, de los comienzos, en los 70», relata Latova, que recuerda bien la primera foto que publicó a color. Fue el acueducto romano de Los Milagros (Mérida) en la portada de las Actas del Centenario de Augusta Emerita, en 1976.
La mayoría de las fotos fueron tomadas en España, aunque también ha trabajado en otros países como Túnez y Egipto. A Luxor viaja anualmente para documentar las excavaciones del Proyecto Djehuty, dirigido por José Manuel Galán.
Entre los últimos trabajos de Latova, que a sus 60 años sigue plenamente activo, destaca la documentación de las cuevas de Altamira (en Santillana del Mar, Cantabria) con equipos que permiten estudiar sus pinturas con resoluciones tan altas que incluso pueden observarse las bacterias que hay en el techo.
La muestra concluye con una zona dedicada al arte rupestre. Una impresionante ampliación de una fotografía de Altamira a tamaño real cubre el techo. El visitante puede asimismo conocer todos los detalles del Techo de los Polícromos de la cueva cántabra a través de una pantalla en la que se muestra una imagen compuesta a partir de mil tomas realizadas con una cámara Hasselblad. Este tipo de fotografía (denominada ortogigaimagen) está realizada con una técnica mixta que combina el escaneado láser tridimensional con la llamada fotogrametría digital.
La tecnología ha evolucionado pero lo que no parece haber cambiado es la curiosidad y las ganas de aventura que sigue conservando Latova y que bien podría resumirse con la cita del fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson que da la bienvenida a la exposición: «Hacer una foto es alinear la cabeza, el ojo y el corazón. Es un estilo de vida».
Latova atesora todas las cámaras y accesorios que ha utilizado en su carrera: «Las conservo porque funcionan y porque les tengo mucho cariño. Son las herramientas con las que he trabajado y sentimentalmente tienen mucho valor. No podría abandonar a ninguna de ellas». Parece que su colección seguirá ampliándose: «40 años no son nada para un caminante», asegura.

Fuente: El Mundo: http://www.elmundo.es/ciencia/2014/07/30/53d7eb8c22601d07558b459a.html

La ayuda vecinal permite localizar una mina de oro romana cerca de Lucillo (León)

Roberto Matías, ingeniero de minas e investigador especializado en yacimientos auríferos de origen romano, está satisfecho. En primer lugar porque uno de sus grandes sueños, ese por el que llevaba años luchando a brazo partido desde las ópticas del estudio y del activismo frente a las instituciones —la creación de una amplia red senderista entre la Cabrera y las Médulas siguiendo la intrincada red de canales excavada por los romanos— ya es, y desde hace pocas semanas, un hecho. Pero también lo está por un reciente descubrimiento que acaba de protagonizar en Lucillo, población maragata que acoge otra sugestiva huella del mundo antiguo, los dos conjuntos de petroglifos hallados en el año 2008. En este caso se trata de una mina de oro que Matías ha conseguido localizar —y lo recalca— gracias a la colaboración vecinal.
Este experto recuerda que una vez más el entorno del monte Teleno —«donde se ubica el mayor conjunto mundial de minería aurífera romana», como sostiene— ha vuelto a sorprender con el hallazgo de nuevas evidencias de este tipo de actividades extractivas, aunque ahora «ocultas en la espesura de un bosque de roble». «En el paraje de Los Cabuercos y alrededores, entre las localidades de Lucillo y Villalibre —concreta— se esconde una extensa mina de oro romana sobre filones de cuarzo aurífero. Si seguimos las indicaciones de los mapas metalogenéticos encontramos ya algunas referencias a la existencia de labores romanas, aunque calificadas en ellos como ‘irregulares y de poca extensión’».
Sin embargo, y gracias a las valiosas indicaciones que le proporcionaron vecinos de la zona —Roberto Matías nombra en concreto a Miriam de Cabo, de Lucillo, y a Isasy Cadierno, de Molinaferrera—, este ingeniero leonés acaba de localizar «labores romanas que ocupan una extensión de 1,5 por 1,5 kilómetros, una superficie mucho más amplia de lo que era conocido hasta ahora, y que nos habla de un yacimiento aurífero de cierta importancia», tal y como informó a este periódico.
Parajes conocidos con topónimos tan sugerentes como Pozo de la Xanruga, Pozo Yermo y Pozo de María Bernabé, parcialmente llenos de agua la mayor parte del año, «se nos revelan ahora como producto de una intensa actividad de minería aurífera romana que buscó el oro directamente en sus yacimientos primarios, que son los filones de cuarzo con arsenopirita».
«Tras la explotación romana de la zona, que tuvo lugar a principios de nuestra era —prosigue Roberto Matías en su estudio preliminar—, la vegetación lo cubrió todo y el agua inundó las excavaciones más profundas, relegando al olvido esta explotación de oro situada a los pies de la mítica montaña del Teleno».

La última fiebre del oro

Pero no acabó ahí la vida de estas excavaciones. A finales del siglo XIX, y en pleno auge de una ‘fiebre del oro’ que también se dejó sentir en esta zona, como recuerda Matías, hubo un leve intento de explotación subterránea con una galería transversal que apenas alcanzó los tres metros de longitud, «aunque hasta la fecha ha permanecido también en el olvido. Hoy hemos podido reconocer la magnitud de la explotación e incluso encontrar alguna partícula de oro que atestigua la riqueza del yacimiento». Las obras no prosperaron y quedaron bruscamente interrumpidas.
El estudio prosigue indicando que la minería romana en la cuenca del Duerna se caracteriza por la existencia de más de veinte kilómetros ininterrumpidos de labores en la margen derecha del río, entre las localidades de Molinaferrera y Priaranza, así como algunos trabajos de menor extensión en la margen izquierda, como Fucochico, «todos ellos realizados en terrenos de aluvión mediante minería hidráulica; es decir, utilizando el agua procedente de una red de canales y depósitos para extraer el oro de los aluviones auríferos. Este yacimiento primario es sin duda uno de los que proporcionaron el oro que hoy se encuentra en los depósitos rojos de Mioceno», expone Roberto Matías.
En este caso de Los Cabuercos, al tratarse de un yacimiento en roca, «la técnica utilizada resulta mucho más simple —detalla—, y consiste en la molienda fina del cuarzo aurífero para proceder luego a la concentración del oro mediante bateo. Son yacimientos por lo general de mayor riqueza que los aluviales, lo cual compensa su menor tamaño, a la vez que presentan costes de explotación reducidos, ya que apenas requieren infraestructuras para su beneficio, salvo cuando se utiliza la minería subterránea, de la cual tenemos también notables ejemplos en la provincia de León, como es el caso del complejo minero romano de Llamas de Cabrera».
En su parte más técnica, el estudio asevera que los restos principales son fácilmente identificables en el paraje de Los Cabuercos, «puesto que actualmente se pueden apreciar todavía numerosas zanjas y varias zonas de laguna de profundidad desconocida al encontrarse en todos los casos muy colmatadas». «La mineralización, mayoritariamente compuesta por arsenopirita, se presenta tanto en los filones de cuarzo como en las rocas encajantes», continúa el texto.
Y en la referencia al mapa metalogenético, del año 1993, Roberto Matías observa que en este documento se describen los restos como similares a los del área Prada-Andiñuela, aunque hace las siguientes puntualizaciones: «Suelen ser filones subparalelos a la estratificación y a los ejes de los pliegues, aunque hay otros transversales de dirección Norte-Sur. El primero se reduce a pequeñas zanjas abiertas a primeros de siglo, mientras que en el segundo hay labores bastante abundantes, pero muy irregulares».

Críticas al campo de tiro

Roberto Matías presentará este hallazgo a finales del próximo mes de septiembre en el XV Congreso Internacional sobre Patrimonio Geológico y Minero que se celebrará en la localidad cacereña de Logrosán junto con otro estudio de su autoría «que hace referencia a un nuevo modelo de formación de los yacimientos de oro primarios de la cumbre del Teleno, el cual he obtenido gracias al seguimiento de la minería de oro romana».
Este ingeniero e investigador leonés no duda en declarar a todo el área del Teleno como un «área arqueológica de importancia mundial» y alaba iniciativas como la señalización de una pequeña ruta en torno a restos de las cercanías de Filiel y otras acciones de divulgación que está comenzando a desarrollar el ayuntamiento de Lucillo. «La clave es señalizar y divulgar, pero ante todo proteger», asegura, y pide «una protección integral» del monte totémico para astures, romanos y los pueblos del entorno desde hace milenios, lo cual conlleva, inevitablemente, «el desmantelamiento del campo de tiro del Teleno». «Hay que abrirlo a la investigación, primero; y a la difusión después», y eso es algo «que depende de las administraciones, es una decisión política. Los campos de tiro son lugares completamente obsoletos», asegura. En todo caso, dice, descubrimientos como el de Lucillo no hacen sino «aumentar y complementar el extraordinario patrimonio histórico del Teleno... pero para el que ahora sólo hay pinos y bombas».

Fuente: Diario de León:
http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/ayuda-vecinal-permite-localizar-mina-oro-romana-cerca-lucillo_909088.html

lunes, 28 de julio de 2014

16º aniversario de la inauguración de las instalaciones del Museo de Zamora

 
Con motivo del 16º aniversario de la inauguración de las instalaciones del Museo de Zamora en el Palacio del Cordón, el miércoles 30 de julio tendrá lugar a las 18:30 h. una visita comentada a la exposición permanente del museo, a las 19:30 h. una visita comentada a la exposición temporal "Gallego Marquina en Zamora" y a las 20:00 h. la actuación musical del grupo CAEIRO.

Os esperamos para celebrarlo juntos.

Museo de Zamora
Pza. Santa Lucía, 2
49002 Zamora
telfn. 980516150

www.museoscastillayleon.jcyl.es